La ciencia ha dado un paso de gigante en la lucha contra el envejecimiento. Un estudio histórico en humanos demuestra que un suplemento común puede revertir el envejecimiento prematuro. Descubre de cuál se trata y los otros pilares de la longevidad saludable.
La búsqueda de la «fuente de la juventud» ha obsesionado a la humanidad durante siglos. Hoy, esa búsqueda ha salido de los mitos para entrar en los laboratorios científicos, y los resultados están empezando a cambiar nuestra forma de entender la longevidad. Un reciente y revolucionario ensayo clínico en humanos, reportado por ScienceDaily, ha identificado un suplemento común capaz de revertir el envejecimiento prematuro, mientras que otros estudios de gran envergadura confirman los pilares de un envejecimiento saludable.
La ciencia ya no solo busca extender la esperanza de vida (lifespan), sino también la esperanza de vida saludable (healthspan), es decir, los años que vivimos con autonomía y sin enfermedades crónicas. La brecha entre ambas es el verdadero campo de batalla contra el envejecimiento.
El suplemento que revierte el envejecimiento: Un hito científico
La noticia que ha sacudido a la comunidad científica proviene de un «ensayo histórico en humanos» que demostró la capacidad de un suplemento común para revertir los signos del envejecimiento prematuro. Aunque el estudio específico se centra en compuestos que apoyan la función celular, se enmarca en una tendencia más amplia que investiga el poder de ciertos nutrientes para influir en nuestra biología a nivel fundamental.
En este campo, los suplementos de longevidad más estudiados y que ganan popularidad en 2025 incluyen:
- Potenciadores de NAD+ (como NMN y NR): El NAD+ es una molécula crucial para la producción de energía celular y la reparación del ADN. Sus niveles disminuyen con la edad, y aumentarlos es una de las principales estrategias antienvejecimiento.
- Resveratrol: Un antioxidante presente en el vino tinto y las uvas, conocido por activar las sirtuinas, unas proteínas vinculadas a la longevidad.
- Espermidina: Promueve la autofagia, el proceso de «limpieza» celular que elimina componentes dañados y es vital para la renovación.
- N-Acetil Cisteína (NAC): Un precursor del glutatión, el antioxidante más potente del cuerpo. El estudio histórico mencionado en ScienceDaily se relaciona con compuestos de esta naturaleza, capaces de influir en la salud celular de forma medible.
«No desperdicies dinero en colágeno», advierten algunos titulares, sugiriendo que el enfoque debe estar en suplementos con evidencia científica más robusta para la longevidad, como los que actúan a nivel celular.
Más allá de las pastillas: Los 3 pilares de la longevidad saludable
Si bien los suplementos son una herramienta prometedora, los estudios más importantes sobre longevidad del último año coinciden en que no hay una «píldora mágica». La base de un envejecimiento saludable se sostiene sobre tres pilares fundamentales, confirmados por la ciencia una y otra vez.
1. La Dieta: Comer para vivir más y mejor
No se trata de una dieta de moda, sino de un patrón de alimentación. La dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, cereales integrales, pescado y aceite de oliva, sigue siendo el estándar de oro. Estas dietas influyen positivamente en la reparación celular, la inflamación y el metabolismo. Además, estudios recientes han demostrado que la acumulación de ciertos lípidos con la edad está relacionada con enfermedades crónicas, algo que una dieta adecuada puede mitigar.
2. El Ejercicio: El verdadero antienvejecimiento
El ejercicio físico regular es la intervención antienvejecimiento más potente que existe. Reduce el riesgo de casi todas las enfermedades crónicas: cardiovasculares, hipertensión, diabetes, obesidad, osteoporosis y demencia. Un estudio reciente incluso reveló que correr reconfigura las células cerebrales, activando genes que protegen la memoria contra el Alzheimer. El objetivo no es ser un atleta de élite, sino moverse más y mantener un peso adecuado.
3. La Vida Social: El ingrediente inesperado
Quizás el hallazgo más sorprendente para muchos es la importancia de los vínculos sociales. Los estudios más relevantes de 2024-2025 destacan la vida social como un pilar tan importante como la dieta y el ejercicio. Mantener vínculos afectivos profundos, compartir comidas con la familia o simplemente hacer el esfuerzo de conectar con otros ayuda a prevenir la depresión y el estrés, factores que contribuyen a la pérdida de memoria y al deterioro de la salud.
«Gran parte de nuestra satisfacción de vida depende del grado de autonomía y de libertad que tenemos. Y eso tiene que ver con la salud. A medida que cumplimos años, la buena salud se convierte en un capital», explica el Dr. Diego Bernardini.
Invertir en este «capital de salud» a través de estos hábitos, complementado por avances científicos como los suplementos que actúan a nivel celular, es la estrategia más inteligente y respaldada por la ciencia para no solo añadir años a la vida, sino, más importante aún, añadir vida a los años.


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