martes, enero 13, 2026

Caminar reduce riesgo cardíaco: menos de 10.000 pasos diarios son suficientes

El simple acto de caminar tiene un impacto profundo en la salud del corazón. Un estudio reciente de la Universidad de Sídney y el UK Biobank, publicado en el European Journal of Preventive Cardiology, reveló que incluso quienes no alcanzan los 10.000 pasos diarios pueden reducir significativamente su riesgo cardiovascular.

Entre más de 36.000 personas con hipertensión analizadas durante casi ocho años, incrementos modestos en el número de pasos diarios se asociaron con una reducción de hasta 25% en el riesgo de accidentes cerebrovasculares y disminuciones relevantes en insuficiencia cardíaca y eventos coronarios.

La importancia de la constancia sobre la cantidad

Los especialistas coinciden: no se trata solo de alcanzar un número específico de pasos, sino de integrarlos a la rutina diaria. Cada 1.000 pasos adicionales, partiendo de un promedio de 2.300 diarios, mostró mejoras sustanciales en la presión arterial, el colesterol y la sensibilidad a la insulina.

Caminar regularmente también activa un “bucle positivo” en el organismo: regula la circulación, mejora el retorno venoso y favorece la producción de colesterol HDL, mientras disminuye el LDL. Estos cambios reducen la presión arterial y fortalecen las arterias, protegiendo al corazón incluso en quienes tienen factores de riesgo.

Beneficios para personas con hipertensión

Para quienes viven con hipertensión, la caminata diaria se convierte en una herramienta de prevención clave. Incluso incrementos moderados en la actividad física diaria se traducen en menor incidencia de eventos cardiovasculares graves.

Además, caminar rápido, subir escaleras o realizar desplazamientos cotidianos intensos contribuyen a un mejor control del ritmo cardíaco y a la regulación vascular, sin efectos adversos, según los datos del estudio.

Más allá del corazón: salud integral

Los efectos de caminar no se limitan al sistema cardiovascular. Esta actividad mejora la función pulmonar, el metabolismo óseo, regula hormonas y reduce la inflamación. También disminuye el estrés, promueve un sueño reparador y favorece el bienestar emocional.

Para adultos mayores o personas con movilidad limitada, adaptaciones simples de la caminata diaria —como paseos cortos o frecuentes descansos activos— generan beneficios tangibles en la salud general, demostrando que la prevención está al alcance de todos.

Recomendaciones prácticas para aumentar pasos diarios

Los expertos sugieren incorporar la caminata de manera estratégica:

  • Elegir escaleras en lugar de ascensores.
  • Hacer paseos al aire libre y aprovechar descansos laborales.
  • Usar podómetros, relojes inteligentes o aplicaciones para medir y motivar la constancia.

El objetivo no es un número fijo, sino incrementar progresivamente la actividad física y disfrutarla como parte del estilo de vida.

La prevención está en tus pies

Frente al sedentarismo, caminar se presenta como la intervención más accesible y eficaz para proteger la salud cardiovascular. Incrementos modestos en pasos diarios ya generan beneficios medibles, especialmente para personas con hipertensión.

El mensaje es claro: moverse cada día no solo protege tu corazón, sino que mejora tu bienestar general y contribuye a un envejecimiento saludable.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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