Así despierta la música tus recuerdos más profundos, según la ciencia

Así despierta la música tus recuerdos más profundos, según la ciencia
Así despierta la música tus recuerdos más profundos, según la ciencia

Era una tarde cualquiera cuando Laura escuchó una canción de su infancia en la radio. En segundos, se vio a sí misma en casa de su abuela, jugando con sus primos mientras sonaban viejos tangos en el fondo. No sabía cómo, pero esa melodía le había devuelto un pedazo de su pasado.

Esa experiencia, tan común y tan poderosa, tiene una explicación científica. Según estudios recientes, la música activa múltiples áreas del cerebro que almacenan recuerdos, emociones y sensaciones, incluso cuando otras funciones cognitivas comienzan a deteriorarse.

Cómo la música se convierte en memoria emocional

La psicóloga e investigadora Lucía Amoruso, de la Universidad de Buenos Aires, explica que la música es una de las pocas herramientas que el cerebro utiliza tanto para crear como para recuperar recuerdos. Este fenómeno se vuelve evidente en personas con enfermedades como el Alzheimer, donde las canciones del pasado logran desbloquear memorias que parecían perdidas.

¿Por qué ocurre esto?

  • La música activa simultáneamente el lóbulo frontal, el hipocampo y el sistema límbico.
  • Estimula la liberación de dopamina, generando placer y reforzando la memoria emocional.
  • Se asocia a momentos significativos: un primer amor, una despedida, un triunfo personal.

¿La música es un lenguaje ancestral?

La antropóloga Dean Falk sostiene que los orígenes de la música podrían estar ligados a un “lenguaje maternal”. En tiempos prehistóricos, las madres usaban entonaciones musicales para calmar a sus hijos. Este sonido emocional podría haber sido la primera forma de comunicación humana, lo que explicaría la conexión profunda entre música, afecto y memoria.

Cuando recordar es bailar: memoria, ritmo y movimiento

El psicólogo y músico Robert Zatorre, desde su laboratorio en Canadá, comprobó que el cerebro puede anticipar errores en una coreografía si está familiarizado con la música. Esto implica que la experiencia musical también moldea nuestra memoria predictiva, un tipo de memoria que nos permite anticipar lo que viene.

Los bailarines de tango, por ejemplo, pueden notar de inmediato si un paso está fuera de ritmo, aunque no puedan explicar por qué. Su cerebro asocia melodía, emoción y movimiento en un circuito de alta precisión.

La última llave: música y deterioro cognitivo

Uno de los hallazgos más impactantes de la neurociencia es cómo la música funciona como una “llave maestra” en pacientes con deterioro cognitivo. En muchos casos, una canción elegida por el paciente reaviva recuerdos antiguos, reacciones emocionales, incluso conversaciones que parecían imposibles.No toda música tiene este efecto. Lo importante es la asociación emocional y personal con la melodía. Las canciones elegidas con el corazón tienen más posibilidades de permanecer vivas en la memoria que cualquier otro estímulo externo.

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