La tos ferina, una enfermedad que se creía controlada, está regresando con fuerza. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha emitido una alerta epidemiológica ante el aumento de casos y muertes en las Américas, un fenómeno directamente ligado a la caída en las tasas de vacunación tras la pandemia. México y otros países de la región ya enfrentan brotes con consecuencias fatales, especialmente para los bebés. Este informe detalla las cifras, los síntomas que todo padre debe conocer y las medidas de prevención cruciales, como la vacunación infantil y de embarazadas, para frenar esta amenaza prevenible.
Tos Ferina: El Regreso Silencioso de una Enfermedad Mortal y Por Qué la Caída en la Vacunación Pone en Riesgo a Millones en las Américas
Una alarma sanitaria, que muchos creían silenciada por el éxito de las vacunas, vuelve a sonar con estridencia en toda la Región de las Américas. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han emitido una alerta epidemiológica formal ante el preocupante y sostenido aumento de casos de tos ferina, también conocida como coqueluche. Se trata del regreso de una enfermedad respiratoria altamente contagiosa y potencialmente mortal, especialmente para los lactantes, que resurge como una sombra del pasado debido a una peligrosa brecha en nuestra defensa más fundamental: la inmunización.
Este no es un problema lejano. Es una alerta ignorada cuyas consecuencias ya se están midiendo en vidas. Durante 2024, la región acumuló un alarmante total provisional de 43,751 casos, una cifra que sentó las bases para la crisis que se vive en 2025. La enfermedad, causada por la bacteria Bordetella pertussis, está encontrando un terreno fértil en poblaciones cuya inmunidad colectiva se ha debilitado.
El Epicentro de la Crisis: Cifras que Revelan la Magnitud del Problema
El resurgimiento de la tos ferina no es una estadística abstracta; es una realidad tangible en varios países latinoamericanos. México se encuentra en una situación particularmente delicada. Hasta la semana epidemiológica 20 de 2025, las autoridades sanitarias han notificado 3,510 casos probables, de los cuales 978 han sido confirmados. Más alarmante aún es la cifra de 51 defunciones, que golpean con mayor dureza a los más vulnerables: los bebés menores de un año.
La crisis se extiende por todo el territorio nacional, pero algunos estados enfrentan una situación crítica, como se observa en los datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
Casos Confirmados y Letalidad por Tos Ferina en Entidades Federativas de México, SE 20 de 2025
| Entidad | Casos Confirmados | Incidencia (por 100,000 hab.) | Letalidad (%) |
|—|—|—|—|
| Aguascalientes | 96 | 6.30 | 2.1 |
| Chihuahua | 99 | 2.89 | 5.1 |
| Ciudad de México | 99 | 1.11 | 7.1 |
| Jalisco | 48 | 0.55 | 14.6 |
| Puebla | 7 | 0.10 | 28.6 |
| Tamaulipas | 10 | 0.26 | 20.0 |
| Total Nacional | 978 | 0.73 | 5.2 |
| Fuente: Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, México. Información preliminar. | | | |
La tabla no solo muestra la dispersión del brote, sino que traduce los números de casos en un riesgo mortal tangible. La letalidad en estados como Puebla, que alcanza un devastador 28.6%, o Jalisco, con un 14.6%, subraya la urgencia de la situación.
El panorama regional es igualmente sombrío. En Perú, hasta la semana 19 de 2025, se reportaron 404 casos confirmados y 13 defunciones, mientras que Ecuador notificó 593 casos y 15 muertes en el mismo periodo. Estas cifras confirman que el resurgimiento de la tos ferina es un fenómeno continental.
La Causa Raíz: El Vínculo Directo con la «Deuda Inmunológica»
El brote actual no es un evento espontáneo ni una simple fluctuación cíclica de la enfermedad. Es una consecuencia directa y predecible de un fenómeno que los expertos denominan «deuda inmunológica». Los informes de la OPS/OMS y de la Secretaría de Salud de México son claros: el factor principal detrás de este resurgimiento es «el descenso de las coberturas de vacunación registradas principalmente durante el periodo de la pandemia por COVID-19».
El razonamiento es directo. Durante los años más intensos de la pandemia, los sistemas de salud se vieron desbordados, los confinamientos dificultaron el acceso a los centros de vacunación y muchos programas de inmunización infantil se interrumpieron. Como resultado, millones de niños no recibieron sus dosis a tiempo. La meta regional de cobertura con tres dosis de la vacuna DTP (difteria, tétanos y tos ferina) es superior al 95% para garantizar la inmunidad de rebaño, pero muchos países cayeron por debajo de este umbral, creando peligrosas bolsas de población vulnerable. Ahora, estamos pagando esa deuda.
Guía Práctica para Padres y Familias: Reconocer y Prevenir la Tos Ferina
Ante esta amenaza, la información es la primera línea de defensa. Es crucial que los padres y cuidadores sepan reconocer los síntomas de la tos ferina, que varían significativamente con la edad. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC), la enfermedad evoluciona en tres fases :
* Fase Catarral (1-2 semanas): Los síntomas iniciales son indistinguibles de un resfriado común: goteo nasal, estornudos y una tos leve.
* Fase Paroxística (hasta 10 semanas): La tos se vuelve violenta e incontrolable, en ataques rápidos y agotadores. En niños mayores, estos ataques suelen terminar con un característico «silbido» o estridor al intentar inspirar.
* Fase de Convalecencia: La recuperación es lenta y la tos puede persistir durante meses.
¡Atención! En bebés menores de un año, los síntomas son diferentes y más peligrosos. En lugar de una tos fuerte, pueden presentar apnea (pausas alarmantes en la respiración) o cianosis (coloración azulada de la piel por falta de oxígeno). Cualquier bebé con estos síntomas requiere atención médica inmediata.
La prevención es la herramienta más poderosa y se basa en un pilar fundamental: la vacunación. Las recomendaciones internacionales son claras:
* Vacunación Infantil (DTaP): El esquema completo para niños incluye dosis a los 2, 4, 6 y 15-18 meses de edad, con un refuerzo entre los 4 y 6 años.
* Protección del Recién Nacido (Tdap): La recomendación más crucial de la OPS/OMS y los CDC es la vacunación de todas las mujeres embarazadas con la vacuna Tdap, preferiblemente entre las semanas 27 y 36 de cada embarazo. Esto permite que la madre transfiera anticuerpos al feto, protegiéndolo durante sus primeros meses de vida, cuando es más vulnerable.
* Estrategia Capullo (Cocooning): Todos los adultos y adolescentes que vayan a tener contacto cercano con un recién nacido (padres, abuelos, cuidadores) deben asegurarse de tener su refuerzo de la vacuna Tdap al día.
Una Responsabilidad Compartida
El regreso de la tos ferina no es una fatalidad, sino un recordatorio contundente de la fragilidad de nuestros logros en salud pública. Es una enfermedad prevenible que solo resurge cuando bajamos la guardia. Como señaló el infectólogo Dr. Alejandro Macías, la situación es seria y la vacunación es la única salida. La responsabilidad es compartida: de los gobiernos para garantizar el acceso a las vacunas, de los profesionales de la salud para recomendarlas y de cada familia para cumplir con los esquemas. Ignorar esta alerta es permitir que una enfermedad del pasado siga robando futuros.


TE PODRÍA INTERESAR