Receta de pastel de brócoli, mozarella y maíz es una opción práctica y sabrosa para quienes buscan sumar vegetales sin renunciar al placer de una comida casera. Ideal para almuerzos ligeros, cenas rápidas o incluso como plato principal en reuniones informales, esta preparación combina ingredientes simples con una textura suave y un sabor reconfortante. Además, no requiere técnicas complicadas ni largas horas en la cocina.

Este pastel salado se ha convertido en un favorito por su versatilidad: puedes servirlo caliente o frío, acompañarlo con ensalada o disfrutarlo solo. Su equilibrio entre cremosidad y frescura vegetal lo hace perfecto tanto para adultos como para niños.
Por qué elegir un pastel salado con vegetales
Incorporar brócoli en recetas cotidianas es una excelente forma de mejorar la calidad nutricional de tus comidas. Este vegetal aporta fibra, vitaminas y antioxidantes, mientras que el maíz suma un toque dulce natural que equilibra los sabores. La mozarella, por su parte, brinda esa textura fundente que transforma una receta sencilla en algo especial.
A diferencia de otros platillos elaborados, este pastel permite aprovechar ingredientes que normalmente ya tienes en casa. También es una gran alternativa para quienes desean reducir el consumo de carnes sin sacrificar sabor ni saciedad.
Ingredientes básicos para una preparación rápida

Para esta receta solo necesitas productos fáciles de conseguir:
- 1 cabeza mediana de brócoli, cocido y picado
- 1 taza de maíz dulce (puede ser enlatado o cocido)
- 200 g de mozarella rallada o en cubos pequeños
- 3 huevos
- 1 taza de leche
- ½ taza de harina
- 2 cucharadas de aceite de oliva o mantequilla derretida
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada o ajo en polvo (opcional)
Estos ingredientes forman la base, pero puedes adaptarlos según tus preferencias: agregar cebolla salteada, pimiento o incluso un poco de queso parmesano para intensificar el sabor.
Paso a paso para lograr un pastel perfecto
Comienza precalentando el horno a 180 °C y engrasa un molde mediano. En un tazón grande bate los huevos junto con la leche y el aceite hasta integrar bien. Incorpora la harina poco a poco, evitando grumos, y sazona con sal, pimienta y especias.
Agrega el brócoli, el maíz y la mozarella, mezclando suavemente para distribuir todos los ingredientes. Vierte la preparación en el molde y lleva al horno durante 35 a 40 minutos, o hasta que el centro esté firme y la superficie ligeramente dorada.
Deja reposar unos minutos antes de cortar. Este breve descanso ayuda a que el pastel mantenga su forma y realce sus sabores.
Consejos para potenciar sabor y textura
Un truco simple es saltear ligeramente el brócoli antes de incorporarlo: esto intensifica su aroma y elimina cualquier exceso de humedad. Si buscas un acabado más crujiente, puedes espolvorear pan rallado o semillas sobre la superficie antes de hornear.
Para una versión más ligera, sustituye parte de la harina por avena molida o utiliza leche vegetal. También puedes preparar el pastel en moldes individuales, ideales para porciones controladas o para llevar.

Una receta que se adapta a cualquier momento
Este pastel de brócoli, mozarella y maíz funciona igual de bien como comida principal, guarnición o incluso para el lunch del día siguiente. Se conserva en refrigeración hasta por tres días y puede recalentarse en horno o sartén sin perder su textura.
Es una alternativa perfecta para quienes desean comer mejor sin complicarse, demostrando que la cocina casera puede ser rápida, nutritiva y llena de sabor.
Al final, este tipo de recetas nos recuerdan que no hace falta invertir horas frente a la estufa para disfrutar de algo delicioso. Con pocos ingredientes y pasos sencillos, puedes crear un plato completo que combina vegetales, cremosidad y practicidad en cada bocado.


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