Con la llegada de las vacaciones de verano en Quintana Roo y Yucatán, muchas familias viven una pausa escolar que altera por completo la rutina diaria. Aunque los estudiantes descansan de las aulas, madres y padres de familia suelen seguir con sus jornadas laborales, dejando a sus hijos en casa durante buena parte del día.
Esta situación, además de implicar cuidados y precauciones, representa un gasto en el bolsillo. En hogares donde los menores pasan solos o al cuidado de sus hermanos, los gastos pueden dispararse sin previo aviso.
Hay niños que, ante el aburrimiento o la falta de supervisión, comen fuera de horario, vacían el refrigerador en un par de días o consumen productos que estaban destinados a durar toda la semana. A eso se suma el deseo de salir los fines de semana, comprar golosinas, pedir comida por apps o encender todos los aparatos eléctricos del hogar durante horas.
Para que el receso no se convierta en una carga económica innecesaria, es importante prever los gastos típicos del verano y hacer ajustes desde ahora.
En La Verdad Noticias te compartimos algunas recomendaciones para que puedas organizar las finanzas sin restringir por completo, sino distribuir con inteligencia lo que se tiene, involucrando también a los menores en el cuidado del hogar y los recursos.
Despensa bajo control: comida que rinda y alimente
Uno de los gastos más sensibles en vacaciones es la alimentación. Si los menores están en casa, la tentación de abrir el refrigerador a cada rato es constante. Para evitar que la despensa desaparezca en pocos días, lo ideal es planificar los alimentos y organizar por días lo que se puede consumir.
Preparar porciones específicas, colocar avisos o separar refrigerios puede ayudar a mantener un orden sin afectar la nutrición. También es recomendable optar por productos que duren más tiempo, evitar comprar en exceso alimentos ultraprocesados y fomentar que los niños tomen agua en lugar de jugos, refrescos o bebidas costosas.
Además, dejar alimentos preparados desde la noche anterior o dejar instrucciones claras sobre qué pueden consumir evita tanto accidentes como desperdicio.
Luz, internet y pantallas: consumo energético a la vista
Otro punto a considerar es el aumento en el consumo eléctrico. Las vacaciones suelen implicar más tiempo frente al televisor, la computadora, el celular o la consola de videojuegos. Sumado al uso del ventilador o aire acondicionado por el calor, el recibo puede aumentar considerablemente si no se establecen límites.
Es útil marcar horarios para el uso de aparatos electrónicos, fomentar momentos sin pantallas y revisar que los niños apaguen luces o desconecten cargadores cuando no se usan. Aunque parezcan detalles menores, en conjunto pueden representar un ahorro importante al cierre del mes.
Paseos, antojos y salidas: diversión con presupuesto
Aunque los padres trabajen entre semana, es común que los fines de semana se conviertan en una oportunidad para salir con los hijos y compensar el tiempo que pasaron solos. No se trata de privarlos de diversión, sino de planear actividades que no desbalanceen el presupuesto.
Visitas a parques públicos, caminatas, cine en casa o comidas preparadas en familia pueden ser tan divertidas como un paseo costoso. Lo importante es prever cuánto se puede gastar en salidas recreativas sin comprometer gastos fijos como renta, servicios o transporte.
Recomendaciones para cuidar tus finanzas con hijos en casa
- Planifica la despensa semanal.
- Deja porciones o refrigerios definidos para evitar que se consuma todo en un solo día.
- Antes de ir al súper, haz una lista y prioriza productos duraderos y nutritivos.
- Controla el uso de aparatos eléctricos.
- Establece horarios para pantallas y fomenta actividades sin dispositivos.
- Involucra a los niños en el cuidado del hogar.
- Planea las actividades del fin de semana y establece un monto máximo para cada una.
- Si les das dinero para la tienda, enséñales a administrarlo durante la semana.
- Evita pedir comida por aplicación constantemente. Aprovecha eventos gratuitos en tu ciudad.
