La artista mexicana Paula García presenta su más reciente obra, “TecnoSelva”, una instalación inmersiva que llegó en mayo de 2025 al Museo Tamayo Arte Contemporáneo en la Ciudad de México. La muestra se ha convertido en una de las más comentadas de la temporada por su capacidad de confrontar a los visitantes con una reflexión sobre la relación entre tecnología, naturaleza y los efectos del desarrollo humano sobre los ecosistemas.
Una experiencia sensorial entre selva y máquinas
“TecnoSelva” transforma por completo una de las salas principales del Museo Tamayo: al ingresar, los asistentes se encuentran con un espacio semioscuro poblado de proyecciones dinámicas de vegetación selvática, sonidos envolventes de fauna y maquinaria, y estructuras metálicas que asemejan esqueletos de dispositivos electrónicos.
La obra propone un recorrido de 20 minutos en el que los visitantes atraviesan escenarios que alternan la belleza de la naturaleza con imágenes de destrucción tecnológica, acompañados de una banda sonora original creada por la propia artista en colaboración con músicos experimentales.
Un diálogo entre arte, ciencia y ecología
En entrevista para la presentación oficial, Paula García explicó que la instalación surge de su interés por evidenciar cómo el avance tecnológico, lejos de ser neutral, suele estar ligado a procesos extractivos que dañan el medio ambiente, especialmente en países como México.
La artista retomó estudios recientes sobre la explotación de litio, tierras raras y otros minerales esenciales para la industria tecnológica, para plantear un discurso crítico sobre el costo ambiental del progreso. Así, “TecnoSelva” se convierte en un espacio que invita a repensar la idea de desarrollo a partir de un lenguaje artístico que conecta la ciencia y la ecología.
Interactividad y tecnología al servicio de la conciencia ambiental
Una de las características que distingue a “TecnoSelva” es su enfoque interactivo: sensores de movimiento activan distintos efectos visuales y sonoros a medida que los asistentes se desplazan, haciendo que cada visitante viva una experiencia única.
Por ejemplo, caminar por ciertas áreas provoca que imágenes de árboles y hojas digitales se marchiten o se regeneren, dependiendo de la velocidad y dirección del paso. Este recurso busca sensibilizar sobre cómo nuestras acciones individuales y colectivas afectan los ecosistemas.
Además, la instalación emplea pantallas LED, proyectores de alta definición y un sistema de sonido envolvente de última generación que permite al público sumergirse por completo en el ambiente selvático y tecnológico.
La respuesta del público y la crítica
Desde su inauguración, “TecnoSelva” ha recibido reseñas positivas de críticos de arte y visitantes, quienes destacan su capacidad de combinar un mensaje contundente con una propuesta estética atractiva y emocionante. Para muchos, la obra de Paula García logra comunicar con claridad la urgencia de atender la crisis climática, sin caer en el pesimismo ni en discursos moralistas.
Por su parte, el Museo Tamayo reportó que durante el primer mes de exhibición, la instalación recibió un promedio de 1,500 visitantes diarios, convirtiéndose en una de las exposiciones temporales con mayor afluencia en la historia reciente del recinto.
Un proyecto con vocación educativa
En paralelo a la exposición, el Museo Tamayo organizó talleres, charlas y recorridos guiados que profundizan en los temas de tecnología, ecología y sostenibilidad, dirigidos a públicos de todas las edades. Estas actividades han contado con la participación de especialistas en biología, ingeniería ambiental y arte digital, creando un programa interdisciplinario que amplía el impacto de la muestra.
Además, se han habilitado horarios especiales para grupos escolares y visitas adaptadas para personas con discapacidad, reforzando el compromiso del museo y la artista con la accesibilidad y la formación de públicos sensibles al arte y la ecología.
El futuro de “TecnoSelva”
Tras su paso por el Museo Tamayo, la obra de Paula García tiene previsto viajar a museos de Guadalajara y Monterrey, como parte de un circuito nacional que busca acercar esta experiencia inmersiva a otros públicos en México. Además, la artista contempla llevar una versión adaptada a espacios internacionales interesados en arte contemporáneo con enfoque ambiental.
Una experiencia que nos confronta con el costo del progreso
“TecnoSelva” de Paula García ofrece una experiencia artística inmersiva que logra conectar la fascinación por la tecnología con la urgencia de cuidar la naturaleza. Con un lenguaje que combina imágenes impactantes, sonidos envolventes e interactividad, la instalación cuestiona nuestra relación con el entorno y nos recuerda que el verdadero progreso debe ser sostenible. Una obra imprescindible para reflexionar sobre el futuro que queremos construir.


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