La creatina, un suplemento popular entre atletas para ganar fuerza, está demostrando ser un potente aliado para el cerebro. Nuevas investigaciones y meta-análisis confirman que puede mejorar la memoria y la función cognitiva, especialmente en adultos mayores de 60 años.
Conocida durante décadas como el pilar de la suplementación deportiva para mejorar el rendimiento y aumentar la masa muscular, la creatina está protagonizando una sorprendente transición del gimnasio a la neurociencia. Una creciente ola de evidencia científica sugiere que este compuesto orgánico no solo alimenta los músculos, sino que también puede ser un potente combustible para el cerebro, con la capacidad de mejorar la memoria y la función cognitiva, sobre todo en adultos mayores.
Un meta-análisis reciente, que revisó múltiples ensayos controlados aleatorios, concluyó que la suplementación con creatina mejora las medidas de rendimiento de la memoria en individuos sanos. El efecto fue particularmente pronunciado en el grupo de adultos mayores (entre 66 y 76 años), abriendo una nueva vía de bajo costo y alta accesibilidad para combatir el deterioro cognitivo asociado a la edad.
¿Cómo funciona la creatina en el cerebro?
El cerebro, a pesar de representar solo el 2% del peso corporal, es un órgano metabólicamente muy exigente, consumiendo alrededor del 20% de la energía del cuerpo. Al igual que los músculos, las células cerebrales (neuronas) dependen de una molécula llamada ATP (trifosfato de adenosina) como su principal fuente de energía.
Aquí es donde entra la creatina. Su función principal es ayudar a reciclar rápidamente el ATP, proporcionando a las células una reserva de energía de acceso rápido.
* Bioenergética cerebral: Al aumentar las reservas de creatina en el cerebro, se mejora la capacidad de las neuronas para mantener altos niveles de energía durante tareas cognitivamente demandantes, como recordar información o resolver problemas.
* Función mitocondrial: La creatina estimula la actividad de las mitocondrias, las «centrales energéticas» de las células, y puede protegerlas del estrés oxidativo.
* Potencial neuroprotector: Investigaciones preliminares, como un estudio piloto de la Universidad de Kansas en pacientes con Alzheimer, sugieren que la creatina podría ayudar a disminuir la inflamación y el estrés oxidativo, mecanismos clave en el envejecimiento cerebral y las enfermedades neurodegenerativas.
«Encontramos una mejora significativa en la memoria en adultos mayores. La creatina podría ser una estrategia efectiva para mejorar la cognición en esta población», concluye un meta-análisis publicado en Nutrition Reviews.
La evidencia científica: ¿Qué dicen los estudios?
Varios estudios y revisiones sistemáticas respaldan los beneficios cognitivos de la creatina:
* Mejora de la memoria: Un meta-análisis de 2023 (Prokopidis et al.) encontró que la suplementación con creatina mejoró significativamente la memoria en adultos sanos. El efecto fue casi tres veces mayor en adultos de 66 a 76 años en comparación con los más jóvenes.
* Beneficios en vegetarianos: Dado que la principal fuente dietética de creatina es la carne, las personas que siguen dietas vegetarianas o veganas tienen reservas más bajas. Estudios han demostrado que la suplementación tiene un efecto aún más pronunciado en la cognición de este grupo.
* Tareas cognitivas: La suplementación ha demostrado mejorar el rendimiento en tareas que requieren memoria a corto plazo, razonamiento rápido y agilidad mental. Un estudio de 2024 (Zhang et al.) también encontró mejoras en la velocidad de procesamiento y el tiempo de atención.
* Estudio en Alzheimer: Un ensayo piloto en la Universidad de Kansas con pacientes de Alzheimer mostró un aumento del 11% en los niveles de creatina cerebral y mejoras moderadas en la memoria de trabajo y la función ejecutiva tras 8 semanas de suplementación.
Guía práctica: Dosis y consideraciones de seguridad
Para quienes consideran la suplementación con creatina con fines cognitivos, la evidencia sugiere las siguientes pautas:
* Tipo de creatina: El monohidrato de creatina es la forma más estudiada, económica y eficaz.
* Dosis: Las dosis utilizadas en los estudios varían, pero un protocolo común y efectivo es :
* Fase de carga (opcional): 20 gramos al día (divididos en 4 tomas de 5 gramos) durante 5-7 días para saturar rápidamente las reservas.
* Fase de mantenimiento: De 3 a 5 gramos al día de forma continua.
* Seguridad: La creatina es uno de los suplementos más investigados y se considera segura para la mayoría de las personas sanas. El principal efecto secundario reportado es un ligero aumento de peso debido a la retención de agua en los músculos, no a la grasa.
* Precaución: Personas con enfermedades renales preexistentes deben consultar a su médico antes de tomar creatina, aunque la evidencia actual sugiere que no afecta la función renal en personas sanas.
Un nuevo pilar para un envejecimiento saludable
Así como el ejercicio físico y una dieta saludable son pilares reconocidos para la longevidad, la optimización de la bioenergética cerebral emerge como una nueva frontera. La creatina se posiciona como una herramienta accesible y respaldada por la ciencia que puede complementar un estilo de vida saludable para mantener no solo un cuerpo fuerte, sino también una mente lúcida y resistente a los estragos del tiempo.


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