En climas cálidos y áridos, el alacrán (o escorpión) es una presencia común. Para muchas personas en zonas rurales y urbanas de México, el riesgo de encontrarse con un alacrán es parte de la vida cotidiana. Esta realidad volvió a quedar clara tras el reciente incidente en la estación del Metro de la Ciudad de México, donde una mujer fue picada por un alacrán, causando preocupación entre los pasajeros y movilización del personal médico.
Conoce los síntomas de una picadura de alacrán
La reacción a una picadura de alacrán puede variar según la especie y la sensibilidad de la persona. Algunas picaduras pueden causar únicamente molestias locales, mientras que otras pueden desencadenar síntomas graves. Entre los síntomas más comunes están:
- Dolor intenso en el sitio de la picadura
- Enrojecimiento e hinchazón
- Entumecimiento o hormigueo
En casos más severos, la picadura puede llevar a síntomas como:
- Dificultad para respirar
- Espasmos musculares y taquicardia
- Vómitos y sudoración excesiva
Dato curioso: El alacrán de Durango es una especie muy común en México que destaca por ser altamente venenosas, especialmente peligrosas para niños, ancianos o personas con condiciones de salud preexistentes.
Primeros auxilios: ¿Qué hacer si te pica un alacrán?
Mantener la calma es el primer paso ante una picadura. Es importante actuar rápidamente para reducir las complicaciones. Aquí te presentamos una guía de primeros auxilios para manejar la situación de la mejor manera posible.
Mantén la calma y evita entrar en pánico: El miedo y la ansiedad pueden empeorar los síntomas físicos. Respira profundo y recuerda que, si actúas rápido, las probabilidades de evitar complicaciones son mayores.
Memoriza las características del alacrán: Trata de recordar el tamaño, color y forma del alacrán. Esta información puede ser útil para el personal médico al identificar la especie y determinar el tratamiento adecuado.
Limpia la herida con agua y jabón: Lavar la zona afectada reduce el riesgo de infecciones. Asegúrate de hacerlo con agua limpia y jabón suave.
Aplica hielo en la zona afectada: Coloca hielo (envuelto en un paño) sobre la picadura para reducir la hinchazón y el dolor. Aplícalo durante intervalos de 10 minutos con 10 minutos de descanso. No apliques hielo directamente sobre la piel, ya que podría dañarla.
No ingieras alimentos, bebidas ni remedios sin indicación médica: Evita comer, beber o tomar medicamentos sin la indicación de un profesional de la salud. Algunas sustancias pueden interactuar con el veneno o afectar el tratamiento que se te dé posteriormente.
No te automediques: Es importante evitar remedios caseros o analgésicos sin consultar a un médico, ya que podrían empeorar los síntomas. La automedicación podría complicar la condición y entorpecer el trabajo de los profesionales médicos.
¿Cuándo buscar ayuda médica?
Si bien muchas picaduras de alacrán no son graves, siempre es recomendable buscar ayuda médica, especialmente si se presentan síntomas graves como dificultad para respirar, espasmos o aceleración del ritmo cardíaco. En hospitales y centros de salud, existen antídotos específicos que neutralizan el veneno de las especies peligrosas, los cuales son esenciales en casos de envenenamiento severo.
Acudir a un centro médico es crucial en los siguientes casos:
- La persona afectada es un niño, adulto mayor o tiene un sistema inmunológico comprometido.
- La picadura se encuentra en áreas sensibles del cuerpo como cuello o rostro.
- Los síntomas empeoran rápidamente o persisten durante varias horas.
Medidas de prevención: ¿Cómo evitar la picadura de un alacrán?
Prevenir encuentros cercanos con alacranes es posible con algunas prácticas preventivas, sobre todo en zonas donde estos arácnidos son comunes.
- Revisar la ropa y el calzado antes de ponérselos, ya que los alacranes suelen refugiarse en espacios pequeños y oscuros.
- Mantener el hogar limpio y libre de escombros. Evitar el almacenamiento de madera, piedras o materiales que puedan convertirse en refugio para alacranes.
- Usar mallas en ventanas y puertas para evitar que los alacranes entren en la vivienda.
- Aplicar insecticidas en áreas de riesgo, prestando atención a rincones, techos y áreas de almacenamiento, siguiendo las indicaciones de uso para evitar riesgos.
Mitos y realidades sobre la picadura de alacrán
En muchas regiones, existen mitos y remedios caseros que pueden llevar a malentendidos y, en algunos casos, agravar la situación. A continuación, se aclaran algunos de los mitos más comunes:
Mito: “Es seguro tratar la picadura en casa con remedios caseros.”
Realidad: La automedicación puede ser peligrosa y, en casos graves, retrasar el tratamiento adecuado.
Mito: “Aplicar una sustancia alcalina neutraliza el veneno.”
Realidad: Lo mejor es lavar la herida con agua y jabón; cualquier otra sustancia podría irritar la piel.
Mito: “Solo los alacranes grandes son peligrosos.”
Realidad: El tamaño no determina la peligrosidad de la especie. Algunas especies pequeñas pueden ser altamente venenosas.
Actuar rápido y evitar riesgos innecesarios
La picadura de un alacrán puede ser alarmante, pero saber cómo reaccionar y buscar ayuda médica de inmediato puede hacer una gran diferencia. Desde mantener la calma hasta aplicar hielo y evitar la automedicación, cada paso es crucial para minimizar los riesgos. Además, la prevención en el hogar puede ayudar a evitar encuentros indeseados con estos arácnidos. Recuerda, en caso de duda, acudir siempre a un profesional de la salud para recibir la atención adecuada.
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