El INEGI publicó los resultados de la ENTI 2025 con información sobre la participación de niñas, niños y adolescentes en actividades económicas no permitidas y en quehaceres domésticos realizados en condiciones no adecuadas.

La medición nacional registró una reducción de aproximadamente 200 mil menores en situación de trabajo infantil respecto de 2022. La tasa también disminuyó, al pasar de 13.1% a 12.6% de la población de entre 5 y 17 años.

Los resultados permiten comparar la evolución del fenómeno entre ambos años y conocer sus características. Sin embargo, la reducción nacional no significa que el problema haya desaparecido: en 2025 todavía se estimaron 3.5 millones de menores en situación de trabajo infantil.

¿Qué está confirmado sobre las cifras de trabajo infantil?

Además de la cifra general, la encuesta registró una disminución en la ocupación no permitida, una categoría que forma parte de la medición del trabajo infantil.

En 2022, alrededor de 2.1 millones de niñas, niños y adolescentes se encontraban en ocupación no permitida, equivalente a 7.5% de la población de 5 a 17 años. Para 2025, la cifra bajó a 1.8 millones, es decir, 6.6%.

La medición nacional registró una reducción de aproximadamente 200 mil menores en situación de trabajo infantil respecto de 2022. La tasa también disminuyó, al pasar de 13.1% a 12.6% de la población de entre 5 y 17 años.
La medición nacional registró una reducción de aproximadamente 200 mil menores en situación de trabajo infantil respecto de 2022. La tasa también disminuyó, al pasar de 13.1% a 12.6% de la población de entre 5 y 17 años.

Esto representa aproximadamente 300 mil menores menos en esa categoría y una reducción de 0.9 puntos porcentuales en la tasa entre ambos periodos.

Los dos indicadores no son equivalentes. El trabajo infantil comprende distintas situaciones, entre ellas la ocupación no permitida y los quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas. Por ello, las cifras deben analizarse de acuerdo con la definición que utiliza el INEGI para cada categoría.

¿Qué no sabemos sobre el trabajo infantil en México?

Las cifras nacionales muestran una disminución entre 2022 y 2025, pero no explican por sí solas por qué ocurrió. El reporte estadístico, por sí mismo, tampoco permite atribuir el cambio a una política pública, a una condición económica o a una acción gubernamental específica.

Es importante distinguir la ocupación no permitida de la ocupación peligrosa. Son categorías diferentes y no deben intercambiarse ni presentarse como si fueran el mismo indicador. Para establecer cuántos menores realizan actividades peligrosas, es necesario consultar la cifra específica y su definición en los resultados completos de la encuesta.

También se requiere revisar los datos desglosados por edad, sexo, actividad económica, duración de la jornada y asistencia escolar para comprender mejor las condiciones en las que se encuentran los menores.

La ENTI ofrece información estadística sobre la población de 5 a 17 años que vive en viviendas particulares. No es un registro individual de cada caso ni identifica por sí misma a empleadores responsables de posibles vulneraciones de derechos.

¿Por qué importa que disminuya el trabajo infantil?

La reducción es relevante porque determinadas actividades laborales pueden comprometer el desarrollo, la seguridad y la educación de niñas, niños y adolescentes, dependiendo de su edad, las condiciones de trabajo, la duración de la jornada y los riesgos a los que están expuestos.

Las nuevas tasas permiten establecer que Yucatán mejoró y Quintana Roo empeoró entre 2022 y 2025, pero aún hacen falta datos para explicar las causas y dimensionar las condiciones de trabajo.
Las nuevas tasas permiten establecer que Yucatán mejoró y Quintana Roo empeoró entre 2022 y 2025, pero aún hacen falta datos para explicar las causas y dimensionar las condiciones de trabajo.

La ENTI permite dimensionar el fenómeno y generar información para el diseño y seguimiento de políticas públicas dirigidas a prevenir y erradicar el trabajo infantil.

Aunque la tasa nacional bajó de 13.1% a 12.6%, el resultado de 2025 significa que alrededor de 13 de cada 100 personas de entre 5 y 17 años estaban en situación de trabajo infantil. La cifra evidencia que millones de menores continúan en esta condición.

Para comprender las diferencias entre entidades federativas, también es necesario considerar el tamaño de la población infantil y adolescente de cada estado, además de la proporción que representa el indicador. Una cifra absoluta mayor no significa necesariamente que la tasa también sea más elevada.

¿Qué sigue después de los resultados de la ENTI 2025?

Los resultados publicados por el INEGI permiten examinar dónde se concentra el trabajo infantil y cuáles son las características de la población afectada. El reporte incluye información por entidad federativa y datos sobre ocupaciones no permitidas, actividades económicas, jornadas laborales, asistencia escolar y quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas.

Esa información puede servir como referencia para que las autoridades identifiquen las áreas que requieren atención y evalúen las acciones de prevención y protección de la infancia. No obstante, para determinar si una política específica produjo una reducción del trabajo infantil se necesitan datos adicionales que permitan establecer esa relación.

La comparación nacional confirma que el trabajo infantil disminuyó entre 2022 y 2025, al pasar de 3.7 millones a 3.5 millones de menores. La ocupación no permitida también bajó, de 2.1 millones a 1.8 millones.

El siguiente paso es analizar los resultados desglosados para conocer las diferencias regionales y las condiciones que mantienen el problema. La reducción nacional representa un cambio en la medición, pero el desafío sigue siendo garantizar que niñas, niños y adolescentes puedan ejercer sus derechos y no estén expuestos a actividades que comprometan su seguridad, desarrollo o educación.