La tranquilidad de Santiago Amoltepec, un municipio enclavado en la Sierra Sur de Oaxaca, se rompió la noche del viernes cuando dos hombres fueron asesinados a las afueras de una tienda local. Los hermanos Laurentino y Domingo Hernández Gómez perdieron la vida en un ataque armado que, según autoridades, estaría relacionado con la elección municipal celebrada este fin de semana.
La noticia estremeció a la comunidad, donde las contiendas políticas suelen mezclarse con tensiones históricas y conflictos sociales. El Fiscal General del Estado, Bernardo Rodríguez Alamilla, confirmó que el doble homicidio es investigado por la Agencia Estatal de Investigaciones y que durante la madrugada se realizó el levantamiento de los cuerpos.
Elecciones bajo la sombra de la violencia
El subsecretario de Desarrollo Político, Angelino López Cortés, explicó que el crimen se dio en el contexto de la elección local para designar a las nuevas autoridades municipales.
“Todo indica que este hecho violento está ligado al proceso para elegir a la presidenta o presidente municipal”, declaró.
Este tipo de hechos reflejan un patrón recurrente en comunidades rurales de Oaxaca, donde las rivalidades políticas escalan hacia la violencia. Según el subsecretario, uno de los fallecidos fungía como agente municipal, lo que refuerza la hipótesis de un móvil político.
La Fiscalía abre investigaciones
La Fiscalía General de Oaxaca informó que se trabaja para esclarecer la identidad plena de las víctimas y dar con los responsables. En tanto, la comunidad permanece en alerta, pues los crímenes ocurridos en medio de procesos electorales elevan la percepción de inseguridad en la región.
Este caso no es aislado. En la Sierra Sur y en otras zonas del estado, los asesinatos vinculados a elecciones municipales han sido documentados por diversas organizaciones de derechos humanos, lo que pone en evidencia la fragilidad de los procesos democráticos en comunidades rurales.
Una historia que se repite en Oaxaca
Para los habitantes de Santiago Amoltepec, la violencia no es un hecho nuevo. Durante décadas, la comunidad ha enfrentado disputas territoriales, conflictos agrarios y diferencias políticas que han dejado huella en su historia.
La muerte de los hermanos Hernández Gómez es, lamentablemente, un episodio más en la larga lista de homicidios en Oaxaca, uno de los estados con mayores índices de violencia en procesos electorales. Cada crimen no solo arrebata vidas, también erosiona la confianza ciudadana en las instituciones.
Exigen justicia y seguridad en la Sierra Sur
Organizaciones civiles y líderes comunitarios han exigido a las autoridades estatales garantizar seguridad en la región, así como justicia para las familias de las víctimas. La percepción de que los crímenes quedan impunes aumenta la desconfianza y profundiza las divisiones sociales.
El caso de Santiago Amoltepec evidencia la urgencia de reforzar la seguridad en elecciones locales, especialmente en municipios rurales donde la fragilidad institucional facilita que la violencia sea usada como herramienta de presión política.
La historia de este doble homicidio nos recuerda que en Oaxaca, más allá de los paisajes y tradiciones, persisten desafíos profundos relacionados con la violencia política. Mientras las familias lloran a sus seres queridos, la sociedad demanda un futuro donde votar no sea sinónimo de arriesgar la vida.


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