Las autoridades mexicanas lograron un avance significativo en su lucha contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) al confirmar la vinculación a proceso de Óscar Antonio Álvarez, señalado como el principal operador financiero de la organización criminal. La Fiscalía General de la República (FGR) informó que enfrenta cargos por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, tras su captura el pasado 11 de septiembre en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Detención en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México
El operativo se llevó a cabo cuando Álvarez arribó de un vuelo procedente de Barcelona, España, siendo detenido en una acción conjunta del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Marina-Armada de México, con apoyo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el Centro Nacional de Inteligencia.
La detención no fue un hecho aislado, sino resultado de una investigación iniciada en agosto de 2024, luego de una denuncia presentada por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). La UIF detectó presuntas transacciones ilícitas vinculadas al CJNG, lo que permitió trazar el rastro económico que habría llevado hasta el presunto operador.
Cargos y medidas cautelares
Tras la presentación de pruebas por parte del Ministerio Público Federal, un juez del Centro de Justicia Penal Federal en Jalisco dictó prisión preventiva oficiosa contra Óscar “A”. Asimismo, se estableció un plazo de cuatro meses para la investigación complementaria, periodo en el cual las autoridades deberán fortalecer el caso y confirmar la magnitud de las operaciones financieras atribuidas al detenido.
De acuerdo con la información oficial, Álvarez es acusado de recibir y transferir recursos ilícitos, así como de operar un entramado de empresas y propiedades con el objetivo de lavar dinero. Entre las actividades señaladas destacan las relacionadas con el sector tequilero y ganadero, lo que evidencia cómo el crimen organizado aprovecha sectores estratégicos de la economía mexicana para blanquear capitales.
La importancia de golpear las finanzas del CJNG
El CJNG ha sido catalogado como una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas del país, con presencia en múltiples estados y conexiones internacionales. Su capacidad de expansión y operación no depende únicamente de la violencia, sino también de su fortaleza financiera, basada en actividades ilícitas como el narcotráfico, la extorsión y el lavado de dinero.
Por ello, el gobierno federal destacó que la captura de Óscar Antonio representa un golpe a las estructuras económicas del cártel. Atacar el flujo de dinero ilegal se considera una estrategia clave para debilitar su capacidad de corromper, adquirir armamento y expandir su influencia en comunidades y sectores empresariales.
Redes empresariales y propiedades
La información difundida por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) señala que el presunto operador financiero utilizaba la compra de propiedades y la creación de empresas fachada para mover capitales del cártel. Estos recursos eran inyectados a negocios en apariencia legales, como el tequilero y el ganadero, lo que no solo permitía encubrir su origen ilícito, sino también insertarse en sectores de alta rentabilidad y visibilidad en el país.
Este tipo de esquemas refleja cómo el crimen organizado diversifica sus inversiones, logrando una penetración que trasciende el ámbito estrictamente criminal y alcanza el terreno económico y social.
Estrategia federal contra el lavado de dinero
El caso de Óscar Álvarez forma parte de una estrategia más amplia del gobierno federal para desarticular los mecanismos financieros de los cárteles. En los últimos años, las autoridades han intensificado la cooperación entre instituciones de seguridad, la UIF y organismos internacionales con el fin de rastrear el dinero ilícito y cerrarle espacios en el sistema bancario y empresarial.
La FGR subrayó que estos golpes buscan reducir la capacidad operativa del CJNG y otras organizaciones criminales, al impedirles el acceso a recursos para sobornos, adquisición de armamento o financiamiento de sus operaciones.
Un proceso en curso
Aunque la vinculación a proceso marca un paso relevante, la investigación complementaria será determinante para robustecer la acusación. Durante este tiempo, la FGR deberá consolidar pruebas que acrediten la magnitud del esquema financiero en el que habría participado Álvarez y la forma en que facilitó operaciones para el CJNG.
De confirmarse su responsabilidad, este caso podría sentar un precedente en el combate al lavado de dinero ligado a organizaciones criminales, mostrando que no solo se busca detener a líderes armados, sino también a quienes sostienen la estructura económica que los hace perdurar.
La detención y vinculación a proceso de Óscar Antonio Álvarez evidencia que el gobierno federal mantiene la mira puesta en los operadores financieros del crimen organizado, pieza clave en el engranaje del Cártel Jalisco Nueva Generación. Golpear las finanzas significa debilitar la base que sostiene su poder, y el caso abre la puerta a mayores investigaciones sobre las redes empresariales utilizadas para lavar dinero en México.
Si bien el proceso apenas comienza, la medida envía un mensaje claro: la lucha contra el crimen organizado no se limita a los operativos armados, también incluye un frente estratégico en el ámbito económico. El reto, ahora, será que el caso prospere en tribunales y se traduzca en una verdadera desarticulación financiera del cártel.
