La extinción de dominio CJNG se ha convertido en el nuevo frente de batalla del gobierno mexicano contra uno de los cárteles más poderosos del país. Más allá de los operativos armados y las detenciones mediáticas, la estrategia apunta ahora al corazón del crimen organizado: el dinero. La Fiscalía General de la República (FGR) inició un proceso legal para reclamar mil 595 millones de pesos presuntamente obtenidos mediante lavado de dinero vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación.
Se trata de una cifra sin precedentes recientes. Para dimensionarlo, entre 2019 y 2024 la FGR logró incautar 572 millones de pesos a través de procesos de extinción de dominio. La nueva demanda triplica todo lo recuperado en cinco años, marcando un punto de inflexión en la política de combate financiero al narcotráfico.
Extinción de dominio CJNG y el golpe al poder económico del cártel
La figura de extinción de dominio permite al Estado quedarse con bienes y recursos de origen ilícito sin necesidad de una sentencia penal definitiva. En este caso, la FGR sostiene que el dinero reclamado proviene directamente de operaciones de lavado ligadas al CJNG, organización encabezada por Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”.
La demanda fue presentada el 4 de noviembre y señala a dos empresas con sede en Jalisco: Agro Corona y Comercializadora Llanos Azules, presuntamente utilizadas como vehículos para blanquear recursos. De acuerdo con las autoridades, estas compañías habrían permitido al cártel insertar dinero ilícito en la economía formal, ocultando su origen criminal.
Este enfoque revela una evolución en la estrategia del Estado mexicano: ya no solo se persigue a los líderes y sicarios, sino a las estructuras financieras que sostienen su expansión territorial y operativa.
Personas, empresas y sectores bajo la lupa
El caso también involucra a cinco personas físicas, entre ellas Oscar Antonio Álvarez González, detenido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tras arribar de Barcelona. Las investigaciones lo señalan como parte de una red dedicada a lavar dinero para los principales líderes del CJNG, incluido Abraham Oseguera Cervantes, alias “Don Rodo”.
Además de Álvarez, aparecen nombres ligados al sector tequilero, una industria emblemática de Jalisco. Ignacio Corona Vizcaíno, por ejemplo, fue director de Tequilera El Triángulo, una empresa con capacidad para producir hasta 100 mil litros diarios de tequila. Aunque no se ha probado públicamente un vínculo directo con el cártel, las autoridades consideran que este tipo de negocios pueden ser utilizados para mover grandes volúmenes de dinero sin levantar sospechas inmediatas.
Según la FGR, el CJNG habría invertido recursos ilícitos en sectores como el tequilero y el ganadero para adquirir propiedades, empresas y activos que fortalecieran su músculo financiero.
El dinero como talón de Aquiles del narcotráfico
A la mitad de esta ofensiva legal, la extinción de dominio CJNG se perfila como una herramienta clave para debilitar a los grupos criminales. La historia demuestra que quitarles el dinero puede ser tan o más efectivo que capturar a sus líderes.
Un antecedente emblemático ocurrió en 2007 con el decomiso al empresario Zhenli Ye Gon, a quien se le incautaron 206 millones de dólares y 17 millones de pesos en efectivo. A valores actuales, esa suma superaría los mil 200 millones de pesos. Aunque ese caso ocurrió antes de que la extinción de dominio estuviera plenamente regulada, sentó un precedente sobre el impacto de golpear las finanzas del crimen.
Hoy, el gobierno mexicano retoma esa lógica: asfixiar económicamente a los cárteles para limitar su capacidad de corrupción, violencia y expansión.
Una nueva etapa en la lucha contra el CJNG
La creciente aplicación de la extinción de dominio refleja un cambio estructural en la política de seguridad. No se trata solo de decomisos espectaculares, sino de procesos legales que buscan recuperar recursos para el Estado y enviar un mensaje claro: el dinero del narcotráfico no está a salvo.
Si la FGR logra que estos mil 595 millones de pesos pasen a manos del gobierno, el golpe al CJNG será histórico, no solo por la cifra, sino por el precedente que sentará para futuras investigaciones.
Al final, la extinción de dominio CJNG simboliza una batalla silenciosa pero crucial: la del Estado contra el poder económico del crimen organizado, donde cada peso recuperado representa un paso más para debilitar a quienes durante años han financiado su violencia con impunidad.
