Maduro ofrece diálogo directo con Trump tras ataques de EE.UU. a Venezuela

Nicolás Maduro envía carta a Trump pidiendo diálogo directo, tras ataques militares de EE.UU. y acusaciones de narcotráfico que elevan el riesgo de conflicto regional.

Maduro ofrece diálogo directo con Trump tras ataques de EE.UU. a Venezuela
El presidente venezolano propone conversaciones con Trump tras ataques a barcos acusados de narcotráfico y en medio de tensiones por sanciones, deportaciones y presión internacional.

Maduro busca abrir un canal directo con Trump

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sorprendió al enviar una carta a Donald Trump en la que le propone establecer conversaciones directas. El gesto llega apenas días después de que Estados Unidos ejecutara ataques contra barcos venezolanos acusados de transportar narcotraficantes, episodios que dejaron varias víctimas y aumentaron la tensión en el Caribe.

En la misiva, fechada el 6 de septiembre, Maduro rechazó las acusaciones de Washington sobre el rol de Venezuela en el tráfico de drogas y pidió a Trump “derrotar juntos las falsedades que han mancillado la relación”.

Los ataques en el Caribe y el fantasma del narcotráfico

Trump anunció recientemente el tercer ataque en el sur del Caribe contra presuntas embarcaciones vinculadas al narcotráfico venezolano. Según el mandatario estadounidense, uno de los operativos eliminó a tres “narcoterroristas” del Tren de Aragua, aunque no presentó pruebas. Caracas negó categóricamente esas versiones y aseguró que ninguna de las víctimas pertenecía a la banda criminal.

Maduro calificó las acciones militares como “la instancia más atroz de desinformación contra nuestra nación”, denunciando que buscan justificar una escalada hacia un conflicto armado con consecuencias devastadoras para toda la región.

Migración, deportaciones y cooperación inesperada

Pese a la crisis, un canal de cooperación se ha mantenido. Maduro destacó que los vuelos de deportación desde Estados Unidos a Venezuela continúan sin interrupciones, con más de ocho mil retornados hasta la fecha, según fuentes oficiales. Richard Grenell, exdirector interino de inteligencia nacional de EE.UU., ha sido el mediador clave en este tema, organizando vuelos y gestionando liberaciones de ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.

El propio Maduro resaltó en su carta que la interlocución con Grenell “ha funcionado a la perfección” y que espera que este canal ayude a superar lo que calificó como “ruido mediático y fake news”.

Trump endurece la presión sobre Caracas

Mientras Maduro insiste en el diálogo, Trump ha redoblado su presión. Desde su plataforma Truth Social, advirtió que Venezuela debe aceptar el regreso de todos los prisioneros que, según él, han sido enviados a EE.UU., o de lo contrario pagará un precio “incalculable”.

Además, Washington elevó a 50 millones de dólares la recompensa por información que conduzca al arresto de Maduro, acusándolo de vínculos con redes de narcotráfico. Aunque Trump negó buscar un cambio de régimen, su gobierno mantiene un despliegue militar en el Caribe con buques de guerra, un submarino nuclear y cazas F-35.

Riesgo de error de cálculo y diplomacia en tensión

Expertos advierten que el creciente despliegue militar aumenta el riesgo de un error de cálculo que pueda escalar en un conflicto abierto. Aunque tanto Maduro como Trump aseguran no querer una guerra, la acumulación de presión y ataques selectivos podría arrastrarlos a un punto de no retorno.

“El riesgo es que ambos lleguen a un escenario en el que ninguno pueda retroceder”, advirtió Henry Ziemer, investigador del CSIS.

El reto para la Casa Blanca, según analistas, es encontrar una victoria diplomática sin fortalecer políticamente a Maduro en casa. Mientras tanto, el presidente venezolano insiste en que el único camino es el diálogo directo.

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