La noche del 15 de diciembre de 2022 marcó un antes y un después para el periodismo en México. El periodista Ciro Gómez Leyva fue víctima de un atentado cuando hombres armados dispararon contra su vehículo en la Ciudad de México. Gracias al blindaje de la camioneta, el ataque no terminó en tragedia, pero sí reveló la vulnerabilidad que enfrentan los comunicadores en el país.
Desde entonces, la Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Feadle (Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión), emprendió una investigación que hoy sigue arrojando resultados.
La condena a Erick Hazael Ramos
Un juez de control del Reclusorio Norte dictó 11 años y un mes de prisión a Erick Hazael Ramos Mendoza, alias El Haza o El Gordo, acusado de homicidio calificado en grado de tentativa y asociación delictuosa agravada.
El Ministerio Público aportó pruebas clave que confirmaron su participación en la célula criminal que planeó y ejecutó el ataque contra el periodista.
Doce sentencias en el caso
Con esta resolución, ya son 12 personas sentenciadas por su participación en la asociación delictiva que intentó acabar con la vida de Gómez Leyva.
La Feadle ejerció su facultad de atracción, señalando que el ataque no solo fue un intento de homicidio, sino un delito con la clara intención de limitar y menoscabar el derecho a la libertad de expresión.
Libertad de expresión bajo amenaza
El caso de Gómez Leyva se ha convertido en un símbolo de la violencia contra periodistas en México, un país donde ejercer el periodismo puede significar un riesgo constante.
Cada sentencia representa no solo un triunfo judicial, sino también un mensaje: los crímenes contra la prensa no deben quedar impunes.
