La madrugada de este martes, el silencio de la carretera que conecta Ixtacuixtla con Nanacamilpa, Tlaxcala, se rompió con un hallazgo que estremeció a todo el país: seis cabezas humanas en aparente estado de descomposición, acompañadas por una manta con un mensaje atribuido a un grupo delictivo.
El macabro descubrimiento se registró en la comunidad de San Gabriel Popocatla, a un costado de la vía, frente a una gasera. Vecinos que transitaban la zona alertaron al 911, lo que activó un fuerte despliegue de seguridad.
Una escena que hiela la sangre
De acuerdo con informes preliminares, las extremidades cefálicas pertenecían a hombres y presentaban desprendimiento de piel en el rostro, lo que dificultará su identificación inmediata. Una de ellas fue encontrada envuelta en una sábana con una leyenda firmada por un supuesto grupo criminal.
El mensaje, según fuentes policiales, iba dirigido a presuntos rivales acusados de extorsión y homicidios en la región, lo que refuerza la hipótesis de un ajuste de cuentas entre células delictivas que buscan el control territorial en la frontera de Tlaxcala y Puebla.
La respuesta de las autoridades
Tras el reporte, elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) acudieron a la zona junto con peritos forenses para realizar el levantamiento de las cabezas e iniciar una carpeta de investigación por homicidio.
En la zona también se desplegaron Guardia Nacional, Marina y Ejército Mexicano, quienes acordonaron el área para garantizar la seguridad de los habitantes.
“Estamos frente a hechos que buscan sembrar miedo en la población. Tlaxcala no será rehén de la delincuencia”, comentó de forma extraoficial una fuente de seguridad estatal.
Un Tlaxcala marcado por la violencia
Aunque Tlaxcala ha sido percibido históricamente como un estado tranquilo, en los últimos años ha comenzado a resentir la violencia ligada al crimen organizado, particularmente por su cercanía con San Martín Texmelucan, Puebla, una zona estratégica para el huachicol, el trasiego de drogas y las extorsiones.
El hallazgo de estas seis cabezas recuerda episodios similares ocurridos en entidades como Guanajuato, Michoacán y Guerrero, donde los grupos criminales utilizan la violencia extrema como mensaje de poder y control.
Historias detrás del miedo
Vecinos de San Gabriel Popocatla describieron la escena como una de las más impactantes que han vivido.
“Jamás imaginamos ver algo así en nuestra comunidad. Tenemos miedo por nuestros hijos”, relató una mujer que pidió el anonimato.
El temor se ha extendido, con familias evitando salir de noche y transportistas que prefieren cambiar de ruta.
¿Qué sigue en la investigación?
La FGJE continuará con las indagatorias para esclarecer la identidad de las víctimas, determinar el origen del crimen y dar con los responsables. Mientras tanto, se reforzarán los patrullajes coordinados con las fuerzas federales en la región.
Los expertos señalan que el control del corredor interestatal Tlaxcala–Puebla es clave para comprender esta escalada violenta.


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