Un motín registrado en el Centro de Readaptación Social (Cereso) para varones en Aguascalientes dejó un saldo de 22 internos lesionados, tres de ellos con heridas de mayor gravedad, además de un incendio provocado dentro de las instalaciones. El hecho ocurrió alrededor de las 10:55 horas de este martes y generó una amplia movilización de fuerzas de seguridad, bomberos y cuerpos de emergencia.
El incidente ocurrió en un día de visita, por lo que decenas de familiares se encontraban afuera del penal, lo que aumentó la tensión y el reclamo público por la falta de información sobre el estado de los internos.
Cómo inició el motín y qué zonas del penal resultaron afectadas
De acuerdo con los reportes oficiales, los disturbios comenzaron en uno de los bloques del penal, donde los reclusos prendieron fuego a colchones, ropa y pertenencias como parte del motín. Esto ocasionó una rápida intervención del personal de seguridad interna, y posteriormente la llegada de bomberos municipales, paramédicos y autoridades estatales.
A la zona también acudieron elementos de la Policía Estatal, Guardia Nacional y personal militar de la 14 Zona Militar, quienes resguardaron el área perimetral del penal ubicado en el kilómetro 8 de la carretera 70 poniente.
Las autoridades confirmaron que el incendio fue controlado antes de que se extendiera a otras áreas, aunque por protocolo el acceso vehicular a la carretera fue bloqueado y familiares, personal administrativo y visitantes en edificios cercanos fueron desalojados como medida de seguridad.
Reos lesionados y atención médica
A las 11:47 horas, el director del Cereso, Manuel Alejandro Bárcenas Martínez, informó que entre los 22 lesionados había tres internos con heridas de mayor consideración, identificados como Torres Quintero, César González y Bulmaro Padilla, todos pertenecientes al bloque 6. Estos fueron trasladados a hospitales públicos bajo custodia, aunque el funcionario aseguró que ninguno se encontraba en estado crítico.
El resto de los internos heridos permanecieron dentro del penal, donde fueron atendidos por personal médico estatal y paramédicos de Cruz Roja.
Familias denuncian cobro de “cuotas” y venta de drogas dentro del penal
Luego del anuncio oficial, familiares de los reclusos confrontaron al director del centro penitenciario y denunciaron públicamente que los presos están obligados a pagar una cuota de 3 mil pesos semanales para poder mantener “derechos internos” y evitar agresiones.
Las acusaciones incluyeron señalamientos sobre la venta permitida de drogas dentro del penal, lo que provocó reclamos directos contra las autoridades penitenciarias por presunta complicidad. Hasta el momento, el Gobierno del Estado no ha emitido una respuesta formal sobre estas denuncias.
Las declaraciones de los familiares apuntan a la existencia de una red de extorsión interna que, según ellos, ha sido ignorada por las autoridades del Cereso. El reclamo de fondo es que el motín no solo fue resultado de inconformidad, sino una protesta directa contra estos presuntos cobros obligatorios.
Reacción de Protección Civil y autoridades estatales
El titular de Protección Civil Municipal, Gabino Vázquez, informó que el incendio fue sofocado por personal del propio penal, con el apoyo de bomberos externos. Aunque no se reportaron daños estructurales graves, la presencia de humo obligó al desalojo temporal de algunos espacios.
Las autoridades de seguridad mantuvieron presencia tanto en el interior como en el exterior del penal durante varias horas, y confirmaron que la situación quedó “bajo control”, aunque no se ofrecieron detalles sobre posibles traslados, sanciones o investigaciones internas.
Hasta ahora, ni la Secretaría de Seguridad Pública estatal ni la Fiscalía han confirmado si se abrirá una investigación por los señalamientos de corrupción y extorsión denunciados por las familias.
Contexto penitenciario y antecedentes
El Cereso de Aguascalientes ha enfrentado en años anteriores señalamientos por sobrepoblación, autogobierno y falta de supervisión interna, aunque las autoridades suelen atribuir los conflictos a “disputas entre internos”.
Expertos en justicia penitenciaria han advertido que los motines suelen estar asociados a fallas en el control institucional, acumulación de tensiones internas y ausencia de respuesta frente a denuncias de abuso o corrupción.
Aguascalientes no figura entre los estados con mayor índice de violencia carcelaria, sin embargo, este evento se suma a una serie de disturbios recientes registrados en centros penitenciarios del país, donde las denuncias de cobro de cuotas, venta de droga y autogobierno han sido constantes.
El motín en el Cereso de Aguascalientes expuso no solo un episodio de violencia interna, sino acusaciones directas de extorsión, corrupción y control irregular dentro del penal. Aunque la situación fue controlada en pocas horas, las familias exigen que el gobierno estatal investigue la presunta existencia de cuotas obligatorias y venta de drogas al interior del centro penitenciario.
Si las autoridades no aclaran las denuncias y no fortalecen los mecanismos de supervisión, la crisis penitenciaria podría escalar nuevamente, comprometiendo la seguridad tanto de internos como del personal.


TE PODRÍA INTERESAR