miércoles, enero 14, 2026

Michoacán minado: el narco siembra explosivos en caminos rurales

En una escalada aterradora de la violencia, cárteles como el Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Viagras (remanente de los Templarios) están sembrando minas terrestres en los caminos rurales de Michoacán, usando el terror como arma para controlar territorios y extorsionar a los campesinos.

Apatzingán, Michoacán.- La guerra entre cárteles en la Tierra Caliente de Michoacán ha alcanzado un nuevo y devastador nivel de brutalidad, importando tácticas de conflictos bélicos internacionales. Un reportaje de investigación ha sacado a la luz una realidad escalofriante: grupos del crimen organizado están sembrando minas antipersonales y artefactos explosivos improvisados (AEI) en los caminos de terracería para someter a las comunidades.

   Esta táctica, utilizada por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y sus rivales locales como Los Viagras, busca aterrorizar a la población, controlar el movimiento en el territorio y, sobre todo, asegurar el cobro de extorsiones a los productores agrícolas, principalmente de limón, en comunidades como Puerta de Alambre.

   El Terror como Herramienta de Control

   La estrategia de los cárteles es tan simple como perversa. Al minar los caminos que los agricultores usan para sacar sus cosechas, los grupos criminales logran varios objetivos simultáneamente:

   * Aislamiento de Comunidades: Las poblaciones quedan efectivamente secuestradas, sin poder moverse libremente por temor a las explosiones.

   * Control Territorial: Se impide el avance de grupos rivales y de las propias fuerzas de seguridad, que deben proceder con extrema cautela.

   * Extorsión Garantizada: Los productores de limón, una de las principales actividades económicas de la región, se ven forzados a pagar las «cuotas» exigidas por el cártel que controla la zona para poder trabajar y transitar por caminos «seguros».

   «El uso de explosivos para controlar el territorio y aterrorizar a campesinos con extorsiones se ha convertido en una firma de la guerra que libran el CJNG y Los Templarios (y sus remanentes) en la región.».

   Los artefactos son a menudo de fabricación casera, pero no por ello menos letales. Se activan por presión, como las minas antipersonales tradicionales, y han causado muertes y mutilaciones entre civiles y miembros de las fuerzas armadas que intentan desactivarlos.

   La Respuesta del Estado y la Desesperación Civil

   Aunque el Ejército Mexicano ha realizado operativos para localizar y destruir estos explosivos, la vastedad del territorio y la naturaleza clandestina de su siembra hacen que la tarea sea titánica y extremadamente peligrosa. Cada camino de tierra, cada brecha, es un campo minado en potencia.

   Esta situación de terror y abandono por parte del Estado es uno de los factores que históricamente ha dado origen a los movimientos de autodefensa y guardias comunitarias en Michoacán. Ciudadanos comunes, hartos de la violencia y la extorsión, han tomado las armas para proteger a sus propias comunidades, un fenómeno que, como se ha visto trágicamente, también los convierte en objetivos directos de los cárteles.

   La siembra de minas no es solo un acto de violencia, es un acto de guerra contra la población civil. Transforma la vida cotidiana en un juego mortal y demuestra hasta qué punto los cárteles están dispuestos a llegar para mantener su poder y sus ganancias, sin importar el costo humano.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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