El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), general Ricardo Trevilla Trejo, sostuvieron una reunión estratégica en Michoacán con el objetivo de frenar la ola de extorsiones que afecta a productores agrícolas, principalmente a los limoneros de Tierra Caliente.
El encuentro fue confirmado por el propio Harfuch durante una sesión con la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara de Diputados, donde adelantó que se implementará un refuerzo coordinado de seguridad junto con el Gabinete de Seguridad Federal, la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Michoacán.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla también participó en la reunión, subrayando la importancia de mantener una presencia institucional más sólida en las zonas rurales del estado, donde el crimen organizado ha consolidado estructuras de extorsión y cobro de piso contra los productores locales.
Un crimen que encendió las alarmas: el asesinato de Bernardo Bravo
El punto de quiebre para la respuesta federal fue el asesinato de Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, ocurrido el 20 de octubre. Su muerte conmocionó al sector agrícola y puso en evidencia la crisis de inseguridad que padecen los limoneros michoacanos.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, Bravo fue visto por última vez en la comunidad de San José de los Plátanos, tras salir de Morelia hacia Apatzingán el 19 de octubre. Un día después, su cuerpo fue hallado dentro de su camioneta Toyota Tacoma gris, con el motor encendido y una herida de bala en la cabeza.
Los investigadores no hallaron su teléfono ni pertenencias personales, lo que sugiere que el cuerpo fue colocado posteriormente en el vehículo, reforzando la hipótesis de una ejecución planificada.
Red criminal en Tierra Caliente: CJNG, Los Viagras y Los Blancos de Troya
El fiscal Carlos Torres Piña confirmó que la FGE ya tiene identificados a los autores materiales e intelectuales del crimen, apuntando a una alianza criminal entre el CJNG, Los Viagras y Los Blancos de Troya, grupos con fuerte presencia en Tierra Caliente.
Pocas horas después del hallazgo del cuerpo, fue detenido Rigoberto López Mendoza, presunto jefe de una célula de Los Blancos de Troya. Se le decomisaron tres teléfonos, 25 mil pesos en efectivo y una credencial de la misma asociación que presidía Bravo, lo que ha desatado sospechas de infiltración del crimen organizado en las estructuras agrícolas.
Fuentes de seguridad consultadas revelan que las organizaciones delictivas imponen cuotas a productores por cada tonelada de limón, lo que ha provocado el cierre de huertas y el desplazamiento forzado de familias enteras.
Coordinación federal: una nueva estrategia en Michoacán
El secretario Harfuch explicó que las acciones no se limitarán a Apatzingán, sino que se desplegarán operativos de inteligencia y presencia territorial en los municipios más afectados. La Sedena, la Guardia Nacional y la SSP estatal integrarán una mesa permanente de evaluación de riesgos, con énfasis en el control de rutas agrícolas y la protección de centros de acopio.
“Vamos a garantizar la seguridad de los productores y evitar que sigan siendo víctimas de cobro de piso o desplazamiento”, afirmó Harfuch en declaraciones recientes.
Mientras tanto, Ramírez Bedolla destacó que el estado atraviesa una etapa crítica, pero confió en que la coordinación interinstitucional ayudará a “recuperar la paz en las zonas productivas”.
Reacciones del sector agrícola
Productores de limón del Valle de Apatzingán y Buenavista Tomatlán manifestaron respaldo a la intervención federal, pero exigieron resultados tangibles. “Llevamos años pagando por trabajar nuestra tierra”, declaró un agricultor local que pidió el anonimato.
El Consejo Nacional Agropecuario también solicitó una estrategia que combine protección, apoyo económico y reconstrucción social, advirtiendo que la inseguridad amenaza la cadena de exportación de limón michoacano, uno de los productos más importantes para el mercado estadounidense.
Michoacán, entre la esperanza y el miedo
La reunión entre García Harfuch y Trevilla Trejo marca un punto clave en la política de seguridad federal hacia Michoacán. Sin embargo, la verdadera prueba será garantizar que las acciones anunciadas se traduzcan en protección real para los productores, quienes siguen enfrentando un panorama de violencia e incertidumbre.El asesinato de Bernardo Bravo no solo dejó un vacío en el sector citrícola, sino que volvió a recordar que, en Michoacán, la paz del campo mexicano aún está en disputa.
