Jalisco vuelve a ser escenario de un hallazgo macabro. En la colonia La Ladrillera del municipio de Tonalá, fue localizada una fosa clandestina de la que se han exhumado, hasta el momento, los restos de siete personas. Este evento, lejos de ser un hecho aislado, es un nuevo y doloroso recordatorio de la profunda crisis de violencia y desapariciones que azota al estado.
El Hallazgo en La Ladrillera
El descubrimiento se confirmó el 28 de julio, cuando los equipos forenses comenzaron los trabajos de recuperación en un predio de Tonalá. Un detalle clave proporcionado por las autoridades es que los cuerpos no presentaban una evolución cadavérica avanzada, estimando que llevaban inhumados entre 15 días y un mes. Esta información sugiere que la actividad criminal en la zona es reciente y posiblemente continua.
Este tipo de hallazgos se ha vuelto una constante en la Zona Metropolitana de Guadalajara, donde municipios como Tlajomulco, Zapopan, Tlaquepaque y ahora Tonalá, se han convertido en puntos rojos identificados por colectivos y autoridades como cementerios clandestinos.
Un Patrón de Horror: Jalisco en Cifras
Para entender la magnitud del problema, es crucial poner el hallazgo de Tonalá en contexto. Jalisco no solo es un estado con un problema de fosas; es el epicentro nacional de esta tragedia.
- Líder en Desapariciones: Según datos del Registro Nacional, Jalisco es la entidad con el mayor número de personas desaparecidas y no localizadas en el país, superando las 14,900 víctimas a mayo de 2025.
- Fosas por Doquier: Tan solo en los primeros meses de 2025, se reportó la localización de 33 fosas clandestinas en el estado.
- Cientos de Víctimas: Un caso emblemático reciente es la fosa localizada en la zona de Las Agujas, en Zapopan, de donde se han recuperado más de 200 bolsas con restos humanos, correspondientes a al menos 35 víctimas.
«Jalisco es un campo minado, un paso en falso y nos va a tocar esta desgracia. Tenemos que unirnos, concientizar a la sociedad.» – Testimonio de un miembro de la Red Lupa en Jalisco.
La Lucha de las Familias y el Llamado Internacional
Ante lo que muchos consideran una respuesta insuficiente por parte de las autoridades, han sido los colectivos de familias buscadoras quienes han asumido un rol protagónico. En muchos casos, como en el de la fosa de Zapopan, son las familias las que insisten en seguir buscando en predios que las autoridades ya habían «procesado» y descartado, encontrando más restos.
Esta crisis ha trascendido fronteras. Organismos como Amnistía Internacional han hecho llamados urgentes al Estado mexicano para que investigue de manera efectiva los hallazgos en Jalisco, garantice la identificación digna de las víctimas y proteja a las personas buscadoras que arriesgan su vida en esta labor.
El hallazgo de siete cuerpos en Tonalá no es solo una cifra más. Representa siete familias destrozadas, siete historias truncadas y la evidencia palpable de que, bajo el suelo de Jalisco, yace una verdad terrible que se niega a permanecer oculta.
