La Fiscalía General de la República (FGR) consiguió una sentencia de 27 años de prisión contra Daniel “V”, un hombre que durante años sembró miedo en el norte de Veracruz. Su captura y posterior condena marcan un precedente en la lucha contra el secuestro y la violencia del crimen organizado en la región.
Este caso, que se remonta a febrero de 2014, fue uno de los más emblemáticos en el municipio de Tuxpan, donde la población vivía bajo el temor constante de bandas dedicadas al secuestro exprés y extorsión.
Un rescate en medio del peligro
De acuerdo con la investigación, elementos de la Secretaría de Marina (Semar) realizaban un patrullaje cuando observaron a un hombre armado frente a una vivienda en la colonia Infonavit Tulipanes. Su actitud nerviosa despertó sospechas.
Al acercarse, los marinos escucharon gritos desesperados de auxilio que provenían del interior. Sin pensarlo, decidieron entrar. Dentro de la casa encontraron a una víctima atada de pies y manos, quien denunció que llevaba horas privada de su libertad.
En ese momento, Daniel “V” intentó esconderse dentro del inmueble, pero fue detenido en flagrancia. Junto a él se aseguraron un arma de fuego corta, una funda para pistola, un teléfono celular y un vehículo compacto, objetos que fueron clave para sustentar la investigación.
La investigación que llevó a la condena
Durante el proceso, el Ministerio Público Federal presentó pruebas contundentes que demostraron la participación de Daniel “V” en el secuestro. La FGR acreditó además que portaba un arma sin licencia, lo que agravó su situación legal.
El juez federal encargado del caso determinó su responsabilidad penal y dictó una sentencia de 27 años de prisión, además de la inhabilitación para ocupar cargos públicos y el pago de una multa.
Fuentes judiciales destacaron que este resultado es producto de la coordinación entre la FGR y la Semar, instituciones que desde hace años trabajan juntas para desmantelar bandas de secuestradores en el Golfo de México.
Veracruz y la lucha contra el secuestro
El caso de Daniel “V” refleja una realidad que ha marcado a Veracruz durante décadas: el flagelo del secuestro. Según cifras oficiales, los municipios del norte, como Tuxpan, Poza Rica y Papantla, han sido focos rojos de actividad delictiva vinculada a grupos criminales.
Para las autoridades federales, cada condena representa no solo justicia para las víctimas, sino también un paso hacia la recuperación de la seguridad ciudadana en el estado.


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