
Un rescate que terminó en tragedia
El policía estatal preventivo que había sido privado de la libertad en Culiacán, Sinaloa, y posteriormente rescatado por militares, falleció la noche del viernes a consecuencia de las heridas de bala que sufrió durante el operativo de su liberación.
De acuerdo con fuentes policiales, el elemento identificado como Alexander, de 26 años, fue levantado en su día de descanso cerca de la colonia Huizaches y murió horas después en un hospital mientras recibía atención médica.
El hecho ha conmocionado a la corporación de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa (SSPS), que confirmó el deceso y emitió un mensaje de condolencias a los familiares del agente, a quienes pidió fortaleza ante la pérdida.
“Lamentamos profundamente el fallecimiento de nuestro compañero Alexander. Deseamos pronta resignación a sus seres queridos”, señaló la dependencia en una esquela publicada en redes sociales.
El secuestro que encendió las alarmas en Culiacán
Los primeros reportes indican que el policía estaba asignado como escolta de un hijo del gobernador Rubén Rocha Moya, aunque al momento del secuestro no se encontraba en funciones, sino en su día libre.
De acuerdo con la información oficial, la privación de la libertad ocurrió el viernes por la mañana, cuando sujetos armados irrumpieron en un domicilio ubicado en las inmediaciones de la colonia Huizaches y se lo llevaron a bordo de un vehículo.
Tras recibir la alerta, la SSPS activó el Código Rojo, un protocolo que moviliza a todas las corporaciones de seguridad del estado, incluyendo al Ejército Mexicano y la Guardia Nacional.
El vehículo en el que los agresores transportaban al agente fue detectado en el sector sur de la ciudad, lo que dio inicio a una intensa persecución.
El operativo y el enfrentamiento armado
La persecución culminó en la avenida Álvaro Obregón, una de las zonas más transitadas de Culiacán, donde los presuntos secuestradores abrieron fuego contra los elementos militares.
De acuerdo con fuentes castrenses, el intercambio de disparos fue prolongado y de alta intensidad, generando pánico entre los automovilistas y peatones que circulaban por el área.
Durante el enfrentamiento, uno de los presuntos responsables fue abatido, mientras que otros tres resultaron heridos y quedaron bajo resguardo de las autoridades.
En medio del fuego cruzado, el agente Alexander logró ser rescatado, pero sufrió múltiples heridas de bala que lo dejaron en estado crítico.
Paramédicos militares lo trasladaron de inmediato a un hospital local, donde fue ingresado a quirófano. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos médicos, el joven policía falleció horas después debido a la gravedad de las lesiones.
Reacciones y condolencias oficiales
La noticia del fallecimiento de Alexander fue confirmada oficialmente por la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa durante la madrugada del sábado.
En un comunicado, la dependencia destacó la valentía del agente y reconoció su labor al servicio del estado. “Su entrega y compromiso con la ciudadanía serán recordados con honor”, mencionó la SSPS.
El caso generó también expresiones de solidaridad entre compañeros de la corporación, quienes manifestaron su indignación y dolor por la pérdida.
En redes sociales, decenas de policías estatales compartieron mensajes de despedida y fotografías del joven uniformado, describiéndolo como un agente disciplinado, leal y con vocación de servicio.
Por su parte, autoridades estatales informaron que se mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer el secuestro y determinar si existen más implicados.
El vehículo utilizado por los agresores fue asegurado, al igual que varias armas de fuego localizadas en la escena del enfrentamiento.
Inseguridad y violencia contra fuerzas policiales
El asesinato del agente Alexander se suma a una serie de ataques contra policías en Sinaloa, un estado que continúa enfrentando altos niveles de violencia vinculada al crimen organizado.
En los últimos meses, elementos de distintas corporaciones han sido blanco de agresiones, secuestros y emboscadas, especialmente en municipios del centro y norte de la entidad.
Expertos en seguridad advierten que los riesgos para los escoltas y agentes estatales se han incrementado debido a su exposición en operativos y a la confrontación entre grupos criminales rivales.
Además, señalan que la cercanía de los elementos con funcionarios públicos puede convertirlos en objetivos de represalias o intentos de intimidación.
Un llamado a la protección de quienes protegen
Tras la muerte del joven agente, diversos sectores de la sociedad sinaloense han exigido mayores medidas de protección y respaldo institucional para las fuerzas de seguridad.
Organizaciones civiles y asociaciones de policías han pedido reforzar los protocolos de seguridad personal y atención psicológica para los uniformados que enfrentan situaciones de alto riesgo.
Mientras tanto, la familia de Alexander espera justicia y claridad sobre lo ocurrido.
Su muerte, más allá del dolor personal, refleja los desafíos que enfrentan los cuerpos de seguridad en un entorno marcado por la violencia y la impunidad.