La mañana de este viernes, Culiacán volvió a ser escenario de violencia. En el fraccionamiento Villa Bonita, al sur de la ciudad, un grupo armado secuestró al escolta del hijo del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
El agente, integrante del círculo cercano de seguridad de la familia, fue privado de la libertad pese a que recientemente el mandatario había asegurado que la seguridad en el estado iba en aumento.
Operativo de búsqueda y enfrentamiento en Culiacán
Tras conocerse el secuestro, fuerzas de los tres niveles de gobierno desplegaron un intenso operativo terrestre y aéreo.
La persecución derivó en un enfrentamiento armado sobre la avenida Álvaro Obregón, antes de llegar a La Costerita. En la refriega murió un presunto sicario, mientras que tres personas resultaron heridas: dos integrantes del grupo armado y el propio escolta.
Hallan arsenal dentro de un vehículo
Las autoridades aseguraron un Toyota Corolla con armamento en su interior, reforzando la hipótesis de que se trataba de un ataque planeado.
En la escena participaron elementos de la Policía Estatal, la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado, el Ejército Mexicano y paramédicos de la Cruz Roja, quienes apoyaron en las labores de rescate y atención médica.
Inseguridad vs. discurso oficial
El caso ocurre a pocos días de que el propio gobernador Rocha Moya invitara a los sinaloenses a realizar sus actividades “con normalidad” y a confiar en el fortalecimiento de la seguridad. Sin embargo, este hecho reaviva el debate sobre la inseguridad en Sinaloa, especialmente en Culiacán, considerada una de las ciudades más violentas del país.
