Despliegue de la Marina es hoy uno de los principales ejes en la estrategia del Estado mexicano para contener el narcotráfico en el Pacífico. Bajo el marco del Entendimiento Bicentenario, la institución naval ha consolidado su papel como bastión operativo contra las estructuras criminales, alcanzando cifras inéditas en decomisos, capturas y desarticulación de redes logísticas entre 2025 y 2026.

Las acciones coordinadas con agencias de Estados Unidos y organismos internacionales han permitido interceptar grandes cargamentos de droga en altamar, neutralizar laboratorios clandestinos y golpear directamente las finanzas de los cárteles. El impacto no solo se refleja en toneladas aseguradas, sino en la interrupción del flujo de estupefacientes hacia Norteamérica y Europa.
Despliegue de la Marina: Operativos navales en altamar y cooperación internacional
Uno de los golpes más relevantes ocurrió en febrero de 2026, cuando unidades de la Secretaría de Marina localizaron y aseguraron un buque pesquero a más de 700 kilómetros de la isla Clarión. La operación culminó con el decomiso de seis toneladas de cocaína y la detención de cinco tripulantes. La colaboración con la Guardia Costera de Estados Unidos y el JIATF-South fue clave para ejecutar la acción fuera de la zona económica exclusiva mexicana.
Días después, cerca de Manzanillo, la Marina detectó un semisumergible que transportaba cuatro toneladas adicionales de cocaína. Este tipo de embarcaciones, diseñadas para evadir radares y vigilancia aérea, representan uno de los mayores desafíos en el combate marítimo al narcotráfico.
El intercambio de inteligencia con Colombia, El Salvador y Francia también derivó en incautaciones que sumaron 17 toneladas en el Pacífico durante el mismo mes. Seis toneladas fueron aseguradas en aguas mexicanas y seis connacionales fueron capturados en operaciones coordinadas. Estos resultados interrumpieron rutas estratégicas y afectaron de manera directa las finanzas de organizaciones criminales.
Golpes terrestres al CJNG y captura de líderes frenan al narco
En tierra, el despliegue naval se ha concentrado en estados clave como Michoacán, Nayarit, Veracruz, Jalisco y Colima. El 14 de octubre de 2025, en Nayarit, marinos y agentes federales aseguraron un arsenal perteneciente al Cártel Jalisco Nueva Generación, compuesto por 87 rifles, 43 granadas y más de 42 mil cartuchos.
En Michoacán, durante enero de 2026, la captura de siete presuntos integrantes del mismo grupo incluyó el decomiso de armas, drogas y vehículos. Posteriormente, en Veracruz, un operativo realizado en febrero de 2026 permitió la detención de 14 personas, incluidos líderes regionales del CJNG, además de la liberación de una víctima de secuestro.
En Jalisco, la detención de Alma Rosa Rivera, conocida como “La Leona” y señalada como reclutadora del cártel, evidenció la capacidad de la inteligencia naval para infiltrarse en estructuras clandestinas. Asimismo, la estrategia “Pez Vela 2025” en Colima derivó en la detención de 54 integrantes del CJNG, frenando su expansión en zonas estratégicas del Pacífico.

Destrucción de laboratorios y control de drogas sintéticas
La ofensiva no se ha limitado a la intercepción de cargamentos. La Marina ha intensificado la destrucción de laboratorios y centros de almacenamiento de drogas sintéticas. En septiembre de 2025, incautó seis mil litros y 100 kilogramos de precursores químicos en Nayarit. A lo largo del periodo 2025-2026, se han destruido más de 93 toneladas de metanfetaminas y 629 toneladas de precursores químicos.
En total, la institución ha incautado 833 toneladas de precursores desde que asumió el control de puertos y aduanas en 2020, una cifra sin precedente en la lucha contra el narcotráfico en México.
Innovación tecnológica y Sistema Integral de Sustancias
La creación del Sistema Integral de Sustancias (SIS), en coordinación con la COFEPRIS, ha permitido rastrear en tiempo real los precursores utilizados en la fabricación de fentanilo y otras drogas sintéticas. El sistema identifica importaciones, detecta desviaciones y suspende permisos a empresas sospechosas.
Este modelo ha despertado el interés de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea, que han solicitado información para replicar el mecanismo de control. En el puerto de Manzanillo, una unidad conjunta con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y la Organización Mundial de Aduanas permitió descubrir cargamentos ocultos de metanfetamina y precursores.

El despliegue de la Marina en el Pacífico refleja una estrategia integral que combina operativos marítimos, acciones terrestres, inteligencia internacional e innovación tecnológica. Los resultados obtenidos en 2025 y 2026 muestran un impacto directo en las rutas, estructuras y finanzas del crimen organizado.
Aunque el desafío persiste, la capacidad operativa y la cooperación internacional han fortalecido el control en zonas clave del Pacífico mexicano. La contención del narcotráfico no depende de una sola acción, sino de un esquema coordinado que articula vigilancia, inteligencia y control logístico para limitar la expansión de las redes criminales.


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