La violencia en Huitzilac, Morelos, volvió a encender las alarmas tras el asesinato de dos jóvenes y un herido más durante un ataque armado en el poblado de Tres Marías. Este nuevo hecho se suma a una serie de homicidios que evidencian la compleja situación de seguridad que enfrenta la demarcación, donde la presencia de grupos criminales y la impunidad parecen avanzar sin contención.
El ataque en Tres Marías que sacudió a la comunidad
La noche del domingo, un comando abrió fuego contra tres jóvenes en pleno centro de Tres Marías, dejando como saldo dos víctimas mortales y un lesionado. En el lugar quedaron los casquillos percutidos y una motocicleta, elementos que reflejan la violencia con la que operan los agresores.
Este ataque no fue un hecho aislado: en los últimos meses, los homicidios en Huitzilac se han multiplicado, afectando tanto a jóvenes como a líderes comunitarios y funcionarios municipales.
Ajustes de cuentas entre grupos criminales
Durante una conferencia de prensa, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Urrutia Lozano, señaló que los recientes asesinatos estarían relacionados con ajustes de cuentas entre grupos criminales que disputan el control de actividades ilícitas en la zona.
Urrutia añadió que los crímenes también podrían vincularse a los aseguramientos realizados en la región, donde operan bandas dedicadas a la tala clandestina, el huachicol y hasta la instalación de narcolaboratorios. Esta diversificación del crimen organizado en Huitzilac ha creado un entorno de alta peligrosidad para la población.
Antecedentes recientes de violencia en Huitzilac
El ataque del domingo no es un hecho aislado. El municipio ha registrado una cadena de asesinatos que revelan un patrón de violencia en ascenso:
- En enero, fueron ejecutados cinco integrantes de la planilla Morada, que participaban en el proceso de selección del Comité de Bienes Comunales.
- En abril, fue asesinado el secretario general del ayuntamiento, Alejandro Mancilla Cueto.
- Un mes después, en mayo, su hermano, Luis Mancilla Cueto, también fue ejecutado.
- El pasado 27 de agosto, el ex presidente de Bienes Comunales, José Luis Vargas Vara, fue asesinado.
Estos hechos reflejan no solo la magnitud de la violencia, sino también el riesgo que corren quienes se involucran en la vida política y comunitaria del municipio.
La ausencia de resultados en las investigaciones
La población de Huitzilac ha cuestionado de manera reiterada la falta de avances en las investigaciones que encabeza la Fiscalía General del Estado (FGE), dirigida por el fiscal Edgar Maldonado. Hasta ahora, ninguno de los homicidios de alto impacto ha sido esclarecido, lo que alimenta la percepción de impunidad y la desconfianza hacia las autoridades.
El propio secretario Urrutia, al ser cuestionado sobre la falta de resultados, reiteró que se trata de disputas entre grupos criminales, pero no ofreció detalles sobre detenciones, avances judiciales o planes concretos para recuperar la seguridad en el municipio.
Huitzilac: un territorio estratégico para el crimen organizado
Ubicado en la zona boscosa de Morelos, a pocos kilómetros de la Ciudad de México y del Estado de México, Huitzilac es un punto estratégico para el crimen organizado. Su ubicación facilita el tránsito de mercancías y personas, además de ser un territorio con recursos naturales aprovechados por la tala ilegal.
La combinación de factores geográficos, políticos y sociales ha convertido al municipio en un escenario propicio para el narcotráfico, el huachicol y la operación de grupos armados que imponen su ley por encima de las instituciones.
La percepción de la ciudadanía y el riesgo de normalizar la violencia
Los habitantes de Huitzilac conviven diariamente con la incertidumbre que generan los asesinatos recurrentes. La falta de justicia y el silencio institucional han alimentado una sensación de abandono gubernamental, mientras la población teme ser víctima colateral de los enfrentamientos criminales.
Diversos especialistas en seguridad advierten que la mayor amenaza es que la violencia en la región se normalice, y que los homicidios se perciban como “parte del paisaje”, sin que exista presión social suficiente para exigir resultados.
Un municipio atrapado entre la impunidad y el crimen
Los recientes asesinatos en Tres Marías y los múltiples crímenes registrados en los últimos meses colocan a Huitzilac en el centro de la crisis de seguridad en Morelos. Aunque las autoridades estatales reconocen la presencia de grupos criminales y sus disputas, la falta de detenciones y sentencias genera un vacío que fortalece la impunidad.
El futuro del municipio dependerá de la capacidad del Estado para recuperar el control territorial y ofrecer justicia a las víctimas. De lo contrario, Huitzilac corre el riesgo de consolidarse como un territorio dominado por el crimen, donde la violencia se impone sobre la legalidad y la esperanza de la ciudadanía se diluye.


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