Crimen del contralmirante Guerrero revela red de corrupción en aduanas

La ejecución del contralmirante Guerrero Alcántar expuso vínculos de marinos con mafias en aduanas; su denuncia escrita detonó la indagatoria más delicada contra mandos navales.

El asesinato de Fernando Rubén Guerrero destapó nexos entre altos mandos navales y una red criminal en aduanas y puertos, según la indagatoria de la FGR.

El asesinato que sacudió a la Marina

El 8 de noviembre de 2024, en Manzanillo, Colima, el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar fue asesinado a plena luz del día. Su muerte no fue un crimen aislado: semanas antes había denunciado una red de corrupción en las aduanas y puertos del país, presuntamente encabezada por los hermanos Farías Laguna, sobrinos políticos del ex secretario de Marina, Rafael Ojeda. Su caso no solo conmocionó a la Armada, también expuso cómo las redes criminales se infiltran en las estructuras de seguridad nacional.

Una carta que desató la tormenta

Meses antes de su asesinato, el 14 de junio de 2024, Guerrero redactó una carta dirigida al entonces secretario de Marina, Rafael Ojeda. En ella señalaba que el vicealmirante Manuel Roberto Farías y su hermano, el contralmirante Fernando Farías, utilizaban a sus allegados en las aduanas para controlar nombramientos y facilitar operaciones ilícitas de contrabando y huachicol fiscal. El documento fue hallado en su oficina en la 22 Zona Naval de Puerto Madero, Chiapas, y se convirtió en pieza clave de la indagatoria de la Fiscalía General de la República.

El hilo rojo de dos asesinatos

El crimen de Guerrero no fue el único. El 21 de octubre de 2024, Magaly Janet Nava Ramos, auxiliar en la delegación de la FGR en Colima, también fue asesinada bajo un modus operandi idéntico: sicarios en moto, disparos con pistolas Águila calibre 9 milímetros y apoyo de cómplices en automóvil. La Fiscalía sostiene que ambos asesinatos están vinculados y forman parte de una operación para silenciar denuncias internas contra la red de corrupción en aduanas.

Los Farías y la red de huachicol fiscal

La investigación de la FGR colocó en el centro a los hermanos Farías Laguna. El vicealmirante Manuel Roberto Farías fue detenido el 2 de septiembre de 2024 y trasladado al Penal del Altiplano, mientras que su hermano, el contralmirante Fernando Farías, permanece prófugo. Ambos son señalados de encabezar una mafia dedicada al saqueo fiscal, manipulación en las aduanas y operaciones ilícitas en los principales puertos del país. En la trama también aparecen capitanes como Miguel Ángel Solano Ruiz y Climaco Aldape Utrera, quienes según la denuncia de Guerrero, se encargaban de mover piezas estratégicas en el organigrama naval.

La sombra dentro de la Marina

La investigación apunta a un detalle inquietante: Guerrero comunicó con precisión los lugares donde estaría durante su licencia y vacaciones, información que solo conocía personal de la Marina. Días después fue ejecutado. Para la Fiscalía, esta coincidencia sugiere que los autores materiales del crimen podrían estar ligados a la propia institución naval. La sospecha genera un cuestionamiento profundo: ¿hasta qué punto los organismos encargados de la seguridad nacional son vulnerables a la infiltración criminal?

Los detenidos y la ruta del dinero

La red no se limitaba a marinos. En distintos operativos, la FGR detuvo a cinco oficiales de la Marina y a cinco funcionarios de aduanas. Entre ellos destaca Francisco Javier Antonio Martínez, ex gerente de Administración y Finanzas de la ASIPONA en Tampico. Estos vínculos confirman que la estructura criminal tenía alcance financiero y logístico, y que operaba como un entramado donde la corrupción era indispensable para el funcionamiento del contrabando.

Una investigación que trasciende sexenios

El asesinato de Guerrero Alcántar también refleja la continuidad de prácticas corruptas entre sexenios. Bajo la administración de Andrés Manuel López Obrador y con el cambio al nuevo gobierno, los vínculos denunciados se mantuvieron intactos. La reunión programada para el 10 de octubre de 2024 con el nuevo secretario de Marina, Raymundo Morales, nunca llegó a concretarse, pero la indagatoria sostiene que su denuncia escrita pudo ser el detonante de su ejecución.

El costo de denunciar

La historia del contralmirante Guerrero es la de un militar que decidió no callar. Su carta, sus advertencias y sus denuncias lo convirtieron en blanco de una maquinaria corrupta que buscaba perpetuar su control en aduanas y puertos. Su muerte no solo expone las entrañas de una red criminal, sino también el precio que deben pagar quienes se atreven a desafiarla.

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