De acuerdo con un reportaje publicado por The New York Times, integrantes de cárteles mexicanos lograron hackear teléfonos celulares de soldados estadounidenses desplegados en la zona fronteriza con México y posteriormente enviaron mensajes intimidatorios.
La información surge en medio de una de las mayores movilizaciones militares realizadas por Washington en la frontera sur en los últimos años, donde alrededor de 9 mil soldados permanecen desplegados a lo largo de más de 3 mil 200 kilómetros con el objetivo de combatir la migración irregular, el tráfico de drogas y las operaciones de grupos criminales.
Cárteles mexicanos habrían aplicado hackeo tras muerte de “El Mencho”
Según funcionarios del Congreso citados por el diario estadounidense, los hackeos hechos presuntamente por cárteles mexicanos fueron detectados después de la muerte Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien habría sido abatido en febrero con apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Tras ese operativo, militares estadounidenses descubrieron que sus dispositivos móviles habían sido vulnerados y comenzaron a recibir mensajes amenazantes.
Aunque el reporte no detalla el contenido exacto de las amenazas, sí señala que el hecho elevó las preocupaciones de seguridad dentro del Pentágono y evidenció la capacidad tecnológica que algunos grupos criminales han desarrollado en los últimos años.
La presencia militar continúa pese a la caída de cruces ilegales
El despliegue forma parte de la operación denominada Ardent Vanguard, una misión que comenzó para reforzar la vigilancia fronteriza. De acuerdo con el reportaje, la administración de Donald Trump logró reducir significativamente los cruces ilegales hace varios meses, pero las tropas continúan en la región.
La permanencia de los soldados ha generado cuestionamientos dentro del Congreso debido a los elevados costos de la operación.
El Pentágono informó que tan solo durante los primeros cuatro meses del año la misión representó un gasto de aproximadamente 525 millones de dólares, aunque las autoridades militares no han revelado cuánto dinero se ha invertido en total desde el inicio del operativo.

Crece la presión sobre los cárteles mexicanos
Las patrullas militares estadounidenses operan de manera coordinada con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y con elementos del Ejército mexicano.
Según el reporte, esta presión ha obligado a los grupos criminales y cárteles mexicanos a mover parte de sus actividades hacia zonas montañosas más remotas para evitar la vigilancia constante.
A pesar de ello, las autoridades estadounidenses aseguran que hasta el momento no se han registrado ataques directos contra soldados ni incidentes con drones armados operados por los cárteles mexicanos. Sin embargo, el hackeo de dispositivos personales muestra una nueva forma de confrontación que va más allá del terreno físico.
Tecnología militar en la frontera
El reportaje también revela que la operación ha incorporado herramientas de vigilancia cada vez más sofisticadas. Desde el inicio del despliegue se han realizado más de 800 vuelos de reconocimiento, una cifra muy superior a los aproximadamente 160 vuelos efectuados durante el año anterior.
Entre los equipos utilizados destacan aeronaves U-2, aviones RC-135 especializados en inteligencia electrónica y drones de gran altitud RQ-4 Global Hawk.
Además, por primera vez se llevaron a cabo patrullajes conjuntos entre fuerzas estadounidenses y mexicanas utilizando radios encriptadas y sistemas láser capaces de neutralizar drones utilizados por organizaciones criminales.
Más de 100 personas detenidas en zonas militares
Como parte de la estrategia, el Pentágono ha designado cinco franjas de territorio en California, Arizona, Nuevo México y Texas que funcionan como extensiones temporales de instalaciones militares.
Las personas que ingresan a esas áreas pueden ser retenidas por soldados hasta que agentes de la Patrulla Fronteriza asuman el control. Hasta ahora, el Ejército estadounidense reporta la detención de 116 personas bajo este esquema.
Mientras tanto, la operación Ardent Vanguard acaba de recibir a su tercer comandante, el general Curtis D. Taylor, sin que exista una fecha definida para concluir el despliegue.
El hackeo de teléfonos y las amenazas atribuidas a los cárteles mexicanos reflejan que la disputa en la frontera ha evolucionado hacia nuevos escenarios, donde la tecnología y la inteligencia digital juegan un papel cada vez más importante.


TE PODRÍA INTERESAR