Pablo Edwin Huerta Nuño, alias «El Flaquito», identificado como un operador y sicario de alto rango del Cártel de los Arellano Félix, fue capturado en Tijuana. El detenido cuenta con una orden de extradición a Estados Unidos y es una pieza central en la guerra de cárteles.
En un operativo estratégico ejecutado durante la madrugada, fuerzas federales asestaron un duro golpe a la estructura del histórico Cártel de los Arellano Félix (CAF) con la captura de Pablo Edwin Huerta Nuño, mejor conocido como «El Flaquito». La detención se llevó a cabo en un inmueble de Tijuana, Baja California, por elementos de la Guardia Nacional.
Huerta Nuño no es un delincuente menor. Las autoridades lo identifican como un «principal operador» y «sicario clave» de la organización, cuya captura representa una disrupción significativa en las operaciones del cártel en la codiciada plaza fronteriza.
La relevancia de esta detención se magnifica por un factor crucial: «El Flaquito» cuenta con una orden de extradición vigente a Estados Unidos, lo que lo convierte en un objetivo de alto valor para las agencias de ambos países.
Un Prontuario de Violencia y Fugas
El historial de «El Flaquito» está marcado por la violencia y la confrontación directa con grupos rivales. Su rol dentro del CAF era central en la disputa territorial contra el Cártel de Sinaloa, específicamente contra la facción liderada en la región por Alfonso Arzate García, «El Aquiles».
Según los informes de inteligencia, Huerta Nuño se encontraba prófugo tanto de las autoridades mexicanas como de sus rivales del Cártel de Sinaloa desde un violento enfrentamiento ocurrido en 2023. Además, pesaba sobre él una orden de arresto en México por el delito de secuestro agravado, por la cual ya había intentado protegerse mediante un amparo.
El Efecto Dominó: ¿Más Violencia en la Frontera?
La captura de un operador de este nivel rara vez conduce a la paz. Analistas en seguridad advierten que la neutralización de «El Flaquito» crea un peligroso vacío de poder dentro de la estructura de los Arellano Félix. Este debilitamiento podría ser la señal que el Cártel de Sinaloa y otros grupos rivales esperaban para lanzar una ofensiva y tratar de apoderarse de las rutas de trasiego y territorios que estaban bajo su control.
Por lo tanto, lejos de significar el fin de la violencia, la caída de «El Flaquito» podría ser el preludio de una nueva y sangrienta etapa en la guerra por el control de Tijuana, una de las fronteras más lucrativas del mundo para el crimen organizado.
«La captura de un líder de célula no termina la guerra; a menudo, la intensifica al crear una oportunidad para el enemigo.» – Análisis de Seguridad.
Las autoridades han confirmado que, tras su detención, Pablo Edwin Huerta Nuño será puesto a disposición de las instancias correspondientes para iniciar el proceso que podría culminar con su traslado y enjuiciamiento en Estados Unidos. Mientras tanto, la atención se centra en Tijuana, a la espera de la inevitable reacción del hampa.


TE PODRÍA INTERESAR