Autopartes robadas vuelven a encender las alertas en la Ciudad de México tras un importante operativo en la alcaldía Iztapalapa, donde autoridades aseguraron aproximadamente 35 toneladas de piezas vehiculares presuntamente vinculadas a actividades ilícitas.

Autopartes robadas: operativo revela red delictiva
Este decomiso representa uno de los golpes más relevantes contra redes dedicadas al desmantelamiento y comercialización ilegal de vehículos en la capital.
El hallazgo se dio como resultado de investigaciones coordinadas entre la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Fiscalía General de Justicia (FGJ), quienes ejecutaron órdenes de cateo en dos inmuebles identificados como puntos clave dentro de la operación de un grupo delictivo.
Cateos estratégicos en inmuebles de Iztapalapa
Las acciones se llevaron a cabo en predios ubicados en la colonia El Santuario, sobre la calzada Ermita Iztapalapa, una zona donde, de acuerdo con labores de inteligencia, se concentraban actividades relacionadas con el almacenamiento y desmantelamiento de vehículos.
En el primer inmueble intervenido, los oficiales localizaron un parabrisas con registro público vehicular, tres motores con alteraciones en sus números de identificación, una puerta trasera y alrededor de 30 toneladas de autopartes. Estos indicios apuntan a una operación sistemática de desarme y ocultamiento de unidades robadas.
El segundo cateo, realizado en un predio contiguo, permitió el aseguramiento de aproximadamente cinco toneladas adicionales de autopartes, así como documentos vehiculares, placas de circulación del Estado de México y fragmentos metálicos con números de serie, lo que refuerza la hipótesis de una red dedicada al tráfico ilegal de piezas automotrices.
Vínculos con el grupo criminal Los Mancilla
Las autoridades señalaron que los inmuebles estaban relacionados con el grupo conocido como Los Mancilla, una organización identificada por su participación en el robo y desmantelamiento de vehículos, particularmente de la marca Nissan.
Este grupo había sido objeto de seguimiento desde tiempo atrás, lo que permitió ubicar sus centros de operación. El pasado 9 de abril fue detenido Fernando Velázquez Mancilla, presunto líder de la organización, quien enfrenta múltiples carpetas de investigación por robo de vehículo.
Las indagatorias apuntan a que esta célula criminal utilizaba métodos específicos para cometer sus delitos, incluyendo la vigilancia de posibles víctimas mediante taxis que funcionaban como vehículos de seguimiento y apoyo durante los robos.
Un modelo delictivo basado en el desmantelamiento
El caso evidencia cómo algunas organizaciones han optado por el desmantelamiento de vehículos como principal fuente de ingresos ilícitos. Este modelo permite fragmentar las unidades robadas en piezas individuales, dificultando su rastreo y facilitando su venta en el mercado negro.
Las autopartes obtenidas suelen ser comercializadas a través de talleres, tianguis o plataformas informales, donde se integran nuevamente al circuito automotriz sin levantar sospechas inmediatas. Este proceso no solo afecta a los propietarios de los vehículos robados, sino también a consumidores que, sin saberlo, adquieren piezas de procedencia ilegal.

Impacto en la seguridad y economía local
El robo de vehículos y la comercialización de autopartes robadas representan un problema significativo en términos de seguridad pública y economía. Este tipo de delitos genera pérdidas económicas importantes y alimenta estructuras criminales que operan en distintas zonas de la ciudad.
Además, la existencia de estos mercados ilegales fomenta la continuidad del delito, ya que crea una demanda constante de autopartes de bajo costo, incentivando a los grupos criminales a mantener y expandir sus operaciones.
El decomiso de 35 toneladas de autopartes no solo implica la recuperación de bienes posiblemente robados, sino también la interrupción temporal de una cadena de suministro ilícita que afecta a miles de ciudadanos.
Investigación en curso y resguardo de inmuebles
Tras los cateos, ambos inmuebles quedaron asegurados y bajo resguardo policial, mientras que las autopartes fueron puestas a disposición del Ministerio Público, quien continuará con las investigaciones para determinar su origen y posibles vínculos con otros delitos.
Las autoridades no descartan que existan más puntos de operación relacionados con esta organización, por lo que las labores de inteligencia y seguimiento continúan en distintas zonas de la capital.
Combate constante a redes de robo vehicular
Este operativo refleja la importancia de la coordinación entre instituciones para enfrentar delitos complejos como el robo de vehículos y el tráfico de autopartes. La combinación de inteligencia, trabajo de campo y acciones legales permite desarticular estructuras que operan de manera organizada.

Sin embargo, el reto persiste. La evolución de estas redes obliga a reforzar estrategias de prevención, vigilancia y concientización ciudadana para reducir la incidencia de estos delitos.
El aseguramiento en Iztapalapa marca un paso importante, pero también deja claro que el combate al mercado ilegal de autopartes requiere esfuerzos sostenidos y una participación activa tanto de autoridades como de la sociedad.


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