La mañana del 10 de septiembre, en una gasolinería de la colonia Fracciones de Medina, en León, Guanajuato, la rutina se convirtió en tragedia. El coordinador de la Defensoría Pública en materia penal, Gustavo Emilio Delgado Muñoz, fue sorprendido a tiros mientras cargaba gasolina.
El ataque, ejecutado con precisión y frialdad, dejó a la ciudadanía atónita. Pero días después, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó la detención del presunto responsable: un hombre identificado como José Luis, quien ya fue vinculado a proceso penal por homicidio calificado.
El día del ataque: minutos de terror
De acuerdo con la investigación, el agresor llegó en motocicleta a la estación de servicio. Sin mediar palabra, disparó múltiples veces contra el funcionario, hiriéndolo mortalmente en el tórax y el abdomen.
Tras el crimen, abandonó la motocicleta en la colonia Rivera de Medina, subió a una camioneta con placas locales y huyó del lugar. Lo que no sabía es que las cámaras de vigilancia de la ciudad seguían cada uno de sus movimientos.
La investigación y el arresto
La Dirección General de Investigación de Delitos de Alto Impacto integró la carpeta de investigación que permitió ubicar y detener al presunto sicario. Gracias a un operativo conjunto con la Policía de León, José Luis fue arrestado y puesto a disposición de un juez.
El magistrado determinó la prisión preventiva como medida cautelar, mientras dure el juicio. Aunque el móvil no ha sido confirmado oficialmente, trascendió que el asesinato podría estar relacionado con un negocio inmobiliario y de compraventa de vehículos que tenía el funcionario.
Justicia bajo presión en Guanajuato
El asesinato de Delgado Muñoz no solo impactó a su familia y colegas: también expuso la fragilidad institucional en Guanajuato, estado que en los últimos años ha sido epicentro de la violencia en México.
Para muchos, la detención del presunto asesino es un paso importante, pero no suficiente.
“Necesitamos que la justicia no se quede a medias, que el caso llegue hasta las últimas consecuencias”, expresó un abogado cercano a la víctima.
Un reflejo de la violencia en León
León, considerado un polo industrial y comercial, enfrenta desde hace años una creciente ola de homicidios relacionados con ajustes de cuentas y crimen organizado. El asesinato de un funcionario estatal en plena vía pública refuerza la percepción de inseguridad y genera nuevas preguntas sobre la capacidad de las autoridades para frenar la violencia.
El legado de Gustavo Emilio Delgado
Más allá del trágico final, quienes conocieron a Delgado lo recuerdan como un funcionario comprometido con la defensa de los derechos humanos y la justicia social. Su muerte dejó un vacío en la Secretaría de Gobierno y un llamado urgente a fortalecer la seguridad de los servidores públicos en Guanajuato.
La historia de este caso sigue abierta, y aunque la captura del presunto homicida es un avance, la sociedad exige más: justicia plena, verdad y garantías de no repetición.


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