El sexenio de Enrique Peña Nieto encabeza la lista con 42 alcaldes asesinados, seguido del de Felipe Calderón Hinojosa, con 37 casos. En tercer lugar se ubica el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con 26, y en cuarto el de Claudia Sheinbaum Pardo, con 10 asesinatos hasta la fecha.
El reciente homicidio de Carlos Manzo Rodríguez, exalcalde de Uruapan y miembro del Movimiento del Sombrero, reavivó la preocupación por la inseguridad que enfrentan las autoridades municipales, especialmente en regiones dominadas por el crimen organizado.
Oaxaca y Michoacán, los estados más peligrosos
El estado con más asesinatos de presidentes municipales es Oaxaca, con 24 casos, seguido de Michoacán (20), Veracruz (13), Guerrero (12), Puebla (8), Durango (6) y Jalisco (5).
También se han registrado cuatro asesinatos de alcaldes en Chihuahua y el Estado de México.
En cuanto a filiaciones políticas, al menos 38 ediles pertenecían al PRI, 19 al PRD, 18 al PAN, nueve a Morena y PVEM, y cinco a MC y PT. Otros eran independientes o de partidos locales, como el propio Carlos Manzo.
El modus operandi más común: emboscadas y ejecuciones directas
Una revisión realizada por El Universal reveló que el modus operandi más recurrente es la emboscada seguida de la ejecución con arma de fuego, generalmente cuando los alcaldes se trasladan con escoltas, familiares o choferes.
También se han documentado casos de asfixia, secuestros, estrangulamientos, contusiones, puñaladas, e incluso una decapitación y una muerte por lapidación. En varios casos, los cuerpos de los ediles fueron hallados días después en lotes baldíos o casas abandonadas.
Amenazas y denuncias previas ignoradas
Numerosos alcaldes habían denunciado amenazas previas antes de ser asesinados. Entre ellos, el perredista Ambrosio Soto Duarte, de Pungarabato, Guerrero, quien escribió en redes sociales:
“Mataron a mi primo, estoy amenazado por la delincuencia organizada. Ya es hora de actuar, señor presidente Enrique Peña Nieto.”
Otro caso emblemático es el de Maricela Vallejo Orea, alcaldesa de Mixtla de Altamirano, Veracruz, quien denunció amenazas y fue asesinada en 2019 junto a su esposo y chofer.
Casos similares incluyen a Jesús Eduardo Franco Lárraga, de Tancanhuitz (San Luis Potosí), ejecutado en 2024, y Víctor Espinoza Tolentino, de Ixhuatlán de Madero, Veracruz, asesinado junto a su esposa y tres personas más en 2017.
Violencia persistente contra autoridades locales
De acuerdo con Data Cívica, desde 2018 a la fecha 85 alcaldes más han sido víctimas de atentados, secuestros o amenazas, reflejo de una violencia política que se mantiene como uno de los principales desafíos para la democracia municipal en México.
