Sheinbaum y el G20: ¿Es Sembrando Vida la propuesta adecuada para México

Sheinbaum G20

El debut internacional de Sheinbaum: ¿éxito o oportunidad perdida?

El escenario era perfecto. En su primer viaje internacional como presidenta de México, Claudia Sheinbaum asistió a la Cumbre del G20 en Río de Janeiro. Su objetivo: poner a México de nuevo en la arena mundial tras seis años de aislamiento diplomático bajo la gestión de López Obrador. Sin embargo, su decisión de centrar su discurso en el programa Sembrando Vida ha levantado más preguntas que aplausos.

Sembrando Vida: ¿un programa ideal para el G20?

Sheinbaum propuso que los países del G20 destinen el 1% de su gasto militar a proyectos de reforestación global, basándose en el modelo de Sembrando Vida, un programa insignia de su predecesor. La idea de “sembrar vida en lugar de odio” fue bien recibida como mensaje, pero el programa enfrenta serios cuestionamientos:

  • Deforestación provocada: Para ingresar al programa, los beneficiarios deben tener 2.5 hectáreas libres. Esto ha llevado a la tala de árboles maduros y sanos, contribuyendo a la destrucción de más de 70 mil hectáreas en 2019.
  • Falta de supervisión: La falta de planeación y supervisión adecuada ha resultado en corrupción y desperdicio de recursos.
  • Resultados cuestionables: Muchas de las semillas entregadas no eran adecuadas para los terrenos, provocando que gran parte de lo sembrado muriera.

¿Coherencia entre discurso y acción?

La propuesta en el G20 contrasta con las acciones recientes del gobierno:

  • Recorte al presupuesto ambiental: En el Paquete Económico 2025, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) sufrió un recorte del 40%.
  • El impacto del Tren Maya: Según CartoCrítica, el proyecto deforestó el 61% de las 10,831 hectáreas que abarca, con impactos devastadores en el sureste mexicano.

¿Cómo puede México liderar un esfuerzo global de reforestación mientras sus políticas domésticas parecen contradecir este objetivo?

La pacificación como prioridad no atendida

El mensaje de “sembrar paz” también genera controversia en un país que acumula más de 200 mil homicidios y 50 mil desaparecidos desde el inicio de la Cuarta Transformación. Aunque Sheinbaum busca proyectar liderazgo internacional, no puede ignorar las crisis internas que afectan su legitimidad ante la comunidad global.

Energías renovables: la carta que Sheinbaum no jugó

Una mejor apuesta habría sido destacar las energías renovables y el compromiso con la descarbonización. Este tema tiene el potencial de posicionar a México como un actor clave en la transición energética global, especialmente con la reciente inversión de Tesla en Monterrey. Además, podría alinear a México con la agenda del próximo presidente estadounidense, considerando el impacto que Donald Trump podría tener en el comercio y la industria automotriz.

¿Qué se salvó del viaje a Brasil?

Pese a la polémica, hubo puntos rescatables:

  1. Presencia diplomática: Sheinbaum marcó una diferencia con López Obrador al asistir personalmente y sostener reuniones bilaterales.
  2. Interacción con líderes mundiales: Se reunió con Justin Trudeau y Joe Biden, abordando temas como el comercio trilateral y la seguridad fronteriza.

Conclusión: un inicio titubeante con lecciones importantes

El debut de Sheinbaum en el G20 deja una sensación mixta. Aunque su presencia marcó un cambio de enfoque, su elección de tema y las contradicciones con sus políticas nacionales diluyeron el impacto de su propuesta. Si México desea recuperar su liderazgo global, será necesario alinear las palabras con las acciones y priorizar temas que refuercen la competitividad y sostenibilidad del país.

¡Únete a nuestro canal de Telegram! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil

Salir de la versión móvil