Claudia Sheinbaum en el G20: México regresa a la política global con nuevas estrategias

La presidenta destaca Sembrando Vida y propone recortar gasto militar, pero surgen dudas sobre el impacto real de su participación en el G20.

Una oportunidad para el liderazgo global

El primer viaje internacional de Claudia Sheinbaum como presidenta de México al G20 en Río de Janeiro fue más que un acto protocolario. Representó una oportunidad única para que el país retomara protagonismo en la política global tras años de relativo aislamiento. Con una agenda diseñada para impactar en la arena internacional y abordar los retos nacionales, Sheinbaum tuvo encuentros estratégicos que colocan a México en una posición crítica en temas de comercio, seguridad y desarrollo sostenible.

Lecciones del pasado: La sombra de AMLO

Durante seis años, la política exterior de México se caracterizó por el aislamiento y el discurso unipersonal de López Obrador. Su enfoque nacionalista y desdén por la diplomacia multilateral dejaron a México fuera de las grandes conversaciones globales. Claudia Sheinbaum llegó al G20 con la tarea de reconstruir puentes y demostrar que su administración puede asumir un liderazgo propio.

Aunque Sheinbaum mostró firmeza en temas clave, la influencia de López Obrador sigue latente. Su discurso, que incluyó propuestas como la ampliación del programa «Sembrando Vida» y la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, resonó como una extensión de las ideas del expresidente. Sin embargo, su disposición para dialogar sobre temas sensibles como el narcotráfico y las relaciones comerciales con Canadá y Estados Unidos refleja un enfoque diferente, más pragmático.

Encuentros clave en la cumbre

Conversación estratégica con Justin Trudeau

Uno de los momentos más importantes del G20 fue la reunión entre Sheinbaum y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau. Canadá ha expresado preocupaciones sobre la creciente influencia de China en México, particularmente en sectores estratégicos como la industria automotriz y las telecomunicaciones. Trudeau sugirió que esta relación podría afectar la estabilidad del T-MEC, el tratado que sostiene gran parte del comercio en Norteamérica.

Aunque Sheinbaum minimizó las tensiones en público, es vital que su administración aborde estas preocupaciones. Canadá es un socio clave para México, y la amenaza de ser excluidos del T-MEC sería devastadora para la economía nacional.

Encuentro con Joe Biden: El narcotráfico en la agenda

En una reunión breve pero simbólica, Sheinbaum dialogó con el presidente estadounidense, Joe Biden. La conversación tocó uno de los temas más espinosos de la relación bilateral: la captura de Ismael “El Mayo” Zambada y su impacto en la seguridad regional. A diferencia de López Obrador, Sheinbaum mostró disposición para hablar directamente sobre los desafíos del narcotráfico, aunque los resultados concretos aún están por verse.

México entre bloques: MITKA vs. BRICS

Otro punto destacado de la cumbre fue la reunión del bloque MITKA (México, Indonesia, Turquía, Corea del Sur y Australia). Este grupo emergente busca contrarrestar la influencia de los BRICS (liderado por China y Rusia) en un momento de reconfiguración geopolítica global.

La participación de México en MITKA refuerza su alineación estratégica con Estados Unidos y sus aliados, enviando un mensaje claro sobre su postura frente a las tensiones internacionales. Este movimiento posiciona a México como un actor relevante en el equilibrio de poder global, alejándose de la neutralidad que caracterizó al gobierno anterior.

Retos para el liderazgo de Sheinbaum

Claudia Sheinbaum enfrenta un desafío doble: demostrar su independencia política respecto a López Obrador y construir un proyecto diplomático propio. Aunque su participación en el G20 marcó un inicio prometedor, los patrones de pensamiento heredados de su predecesor aún limitan su potencial.

Para consolidarse como una líder global, Sheinbaum debe:

  1. Definir una agenda internacional clara: Más allá de los programas sociales, México necesita estrategias que aborden temas clave como el cambio climático, la seguridad y la competitividad económica.
  2. Fortalecer alianzas estratégicas: La relación con Canadá y Estados Unidos será crucial para evitar fricciones en el T-MEC y mantener la estabilidad económica.
  3. Romper con los discursos tradicionales: Mostrar que su gobierno tiene una visión auténtica y no es una mera continuación del obradorismo.

Un camino por trazar

El viaje al G20 fue un paso necesario para reposicionar a México en el escenario internacional. Claudia Sheinbaum tiene la oportunidad de construir un legado diplomático que combine pragmatismo y visión de futuro. Sin embargo, el tiempo apremia, y las decisiones que tome en los próximos meses definirán si México puede ser un actor relevante en el nuevo orden global o si quedará atrapado en las sombras del pasado.

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