El paquete económico 2026 que será entregado a la Cámara de Diputados el 8 de septiembre fue diseñado con un enfoque dual: bienestar amplio y disciplina fiscal, según informó el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, durante una reunión plenaria con diputados de Morena.
Amador destacó que la propuesta busca mantener finanzas públicas responsables, asegurar una trayectoria sostenible de la deuda y garantizar márgenes de maniobra que generen confianza tanto a inversionistas nacionales como internacionales. “Está diseñado para mantener finanzas públicas responsables, con una trayectoria sostenible de la deuda y con márgenes de maniobra que garantizan la confianza para quienes apuestan por el país”, afirmó.
Componentes fundamentales del gasto público
Dentro del paquete económico, dos elementos principales continuarán siendo prioridad: inversión pública y gasto social. Según el titular de Hacienda, estos componentes permiten consolidar un presupuesto que sea una herramienta transformadora para la sociedad.
“La inversión pública y el gasto social son esenciales para garantizar que el crecimiento económico se traduzca en beneficios tangibles para la población”, explicó Amador. Además, resaltó que el paquete reafirma los principios de estabilidad con justicia social, un equilibrio entre responsabilidad fiscal y bienestar ciudadano.
Disciplina fiscal como eje rector
El secretario de Hacienda enfatizó que la disciplina fiscal continuará siendo el eje rector de las finanzas públicas. Este enfoque implica mantener control sobre el gasto, supervisar el endeudamiento y garantizar que los recursos se utilicen de manera eficiente y transparente.
Amador subrayó que, a pesar del crecimiento en la recaudación, no se han creado ni aumentado impuestos. “La recaudación crece porque combatimos la evasión, no por cargar más al pueblo”, indicó, destacando el papel de la modernización aduanera y el fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización como factores clave para superar las metas de ingresos públicos.
Fortalecimiento de la recaudación
Durante la presentación del paquete económico, se informó que los ingresos públicos han superado lo programado, lo que permite mantener la capacidad de inversión y gasto social sin comprometer la estabilidad fiscal. Esta situación se atribuye a varios factores:
- Fortalecimiento de la recaudación, evitando pérdidas por evasión fiscal.
- Modernización de la administración aduanera, que optimiza la importación y exportación de bienes.
- Eficiencia en el uso de los recursos existentes, asegurando que los fondos se dirijan a prioridades estratégicas.
La combinación de estos elementos permite que el paquete económico 2026 mantenga una proyección sostenible, asegurando confianza para los actores económicos y protección del bienestar social.
Participación del Congreso y respaldo político
Édgar Amador hizo un llamado a la bancada de Morena en la Cámara de Diputados a respaldar la propuesta, subrayando que el presupuesto no solo refleja cifras macroeconómicas, sino que es una herramienta de transformación social.
“Solicitamos su apoyo para que este presupuesto cumpla con su objetivo: generar bienestar, estabilidad y justicia social”, puntualizó. La coordinación entre el Ejecutivo y el Legislativo es clave para garantizar que los recursos se canalicen efectivamente a programas prioritarios y proyectos de inversión pública.
Perspectivas y objetivos del paquete económico 2026
El paquete económico busca equilibrar tres objetivos principales:
- Bienestar social: asegurar que los programas y proyectos impacten positivamente en la población, especialmente en sectores vulnerables.
- Disciplina fiscal: mantener control sobre el gasto y la deuda, garantizando sostenibilidad a largo plazo.
- Confianza económica: ofrecer seguridad a inversionistas y ciudadanos sobre la solidez de las finanzas públicas.
Además, la estrategia contempla el uso eficiente de los recursos públicos, priorizando programas que generen resultados tangibles y promuevan la justicia social.
El paquete económico 2026 presentado por la SHCP combina bienestar social, disciplina fiscal y estabilidad financiera, buscando un equilibrio que permita crecimiento económico sostenible y protección de la población. Con un enfoque en inversión pública y gasto social, así como en la modernización de la recaudación y control de la deuda, el presupuesto se plantea como una herramienta transformadora y confiable.
El respaldo del Congreso será crucial para garantizar que estas políticas se implementen de manera efectiva, fortaleciendo la economía nacional y asegurando que los beneficios lleguen a quienes más lo necesitan. Según Amador, esta propuesta no solo refleja responsabilidad fiscal, sino también un compromiso con la justicia social y el bienestar de todos los mexicanos.
