En una dramática sesión nocturna, el Senado de EE.UU. aprobó la masiva ley de recortes de impuestos y gastos del presidente Trump con un voto de desempate del vicepresidente JD Vance, exponiendo una profunda división republicana y una feroz disputa con Elon Musk.
WASHINGTON D.C.- Tras una maratónica y tensa sesión que se extendió durante toda la noche, el Senado de los Estados Unidos aprobó la piedra angular de la agenda legislativa del presidente Donald Trump, conocida como la «Gran y Hermosa Ley» (Big, Beautiful Bill), por un estrechísimo margen de 51 a 50. El voto decisivo fue emitido por el vicepresidente JD Vance, poniendo fin a un extenuante «vote-a-rama» que dejó al descubierto las profundas fracturas ideológicas dentro del Partido Republicano.
La jornada estuvo marcada por negociaciones frenéticas y rostros sombríos en los pasillos del Capitolio. Los líderes republicanos, sin margen de error, lucharon hasta el último minuto para contener una rebelión interna que amenazaba con descarrilar una de las mayores promesas de campaña de Trump.
La Rebelión Republicana que Casi Tumba la Ley
La unidad del partido se hizo añicos durante la votación. Tres senadores republicanos rompieron filas y votaron en contra del proyecto, cada uno por razones distintas que reflejan las corrientes opuestas dentro del partido:
* Senador Thom Tillis (Carolina del Norte): Advirtió que los drásticos recortes a Medicaid dejarían a millones de estadounidenses sin cobertura de salud.
* Senador Rand Paul (Kentucky): Fiel a su postura de halcón fiscal, se opuso al aumento del límite de la deuda en 5 billones de dólares que contenía la ley.
* Senadora Susan Collins (Maine): A pesar de lograr que se incluyera una provisión de 50 mil millones de dólares para un fondo de hospitales rurales, consideró que los recortes a la atención médica eran inaceptables y votó «no», afirmando que sus «dificultades con el proyecto de ley van mucho más allá de eso».
La atención se centró en la senadora Lisa Murkowski de Alaska, quien también expresó serias preocupaciones. Tras intensas negociaciones, Murkowski votó a favor después de asegurar algunas concesiones para proteger los cupones de alimentos en su estado, aunque sus esfuerzos por reforzar los reembolsos de Medicaid no tuvieron éxito.
Los Hechos: ¿Qué Contiene la «Gran y Hermosa Ley»?
El paquete legislativo, que ahora regresa a la Cámara de Representantes, es una de las reestructuraciones fiscales y de gasto más significativas en décadas. Según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), una entidad no partidista, la ley contiene:
* Recortes de Impuestos: Un total de $4.5 billones, que hacen permanentes las tasas de 2017 de Trump y añaden nuevas exenciones, como la eliminación de impuestos sobre las propinas.
* Recortes de Gasto: $1.2 billones en reducciones, principalmente a los programas de Medicaid y de cupones de alimentos (SNAP), mediante la imposición de requisitos de trabajo más estrictos y cambios en la elegibilidad.
* Seguridad Fronteriza: Una inyección de $350 mil millones para seguridad nacional y fronteriza, incluyendo fondos para deportaciones, financiados en parte con nuevas tarifas a inmigrantes.
* Energía Verde: La anulación de miles de millones en créditos fiscales de la era Biden para vehículos eléctricos y energías renovables, un golpe directo a la agenda climática anterior.
El análisis de la CBO proyecta que la ley aumentará el déficit en casi $3.3 billones durante la próxima década y resultaría en 11.8 millones más de estadounidenses sin seguro médico para 2034.
La Guerra Abierta entre Trump y Elon Musk
La aprobación de la ley intensificó una espectacular disputa pública entre el presidente Trump y el magnate tecnológico Elon Musk, uno de los principales donantes republicanos. Musk, cuyas empresas como Tesla se benefician de los créditos para vehículos eléctricos que la ley elimina, ha calificado el proyecto como una «abominación asquerosa» y al Partido Republicano como el «¡¡PARTIDO DEL CERDO PORKY!!» por el aumento de la deuda.
> «Podríamos tener que poner a DOGE sobre Elon. Sabes lo que es DOGE. DOGE es el monstruo que podría tener que volver y comerse a Elon.» – Donald Trump, Presidente de EE.UU..
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Musk ha amenazado con financiar a los rivales en las primarias de los republicanos que votaron a favor y ha sugerido la creación de un nuevo «Partido de América». La respuesta de Trump ha sido igualmente feroz, sugiriendo que Musk tendría que «regresar a casa a Sudáfrica» sin los subsidios gubernamentales y amenazando con «poner a DOGE sobre Elon», una referencia a la entidad de reducción de costos que Musk dirigió una vez para él.
Este enfrentamiento no es una simple disputa personal; representa una fractura ideológica en la coalición de derecha. Pone en conflicto el nacionalismo populista de Trump, que utiliza el poder del estado para cumplir su agenda, con el capitalismo de tendencia libertaria de Musk, que se opone al gasto masivo pero depende de incentivos gubernamentales específicos. Es una batalla por la dirección económica del Partido Republicano.
La aprobación de esta ley, a pesar de su enorme impacto en el déficit, también marca un cambio significativo. El partido parece estar abandonando la retórica de austeridad fiscal de épocas pasadas para abrazar un «populismo sin fondos», donde las victorias políticas inmediatas para su base electoral tienen prioridad sobre la ortodoxia conservadora fiscal.
La victoria en el Senado, aunque crucial para Trump, ha llegado a un alto costo: ha evidenciado una profunda división interna, ha enemistado a un poderoso aliado financiero y ha sentado las bases para un futuro político y económico incierto.
