Senado aprueba recortes por $9 mil millones; Republicanos se dividen

Senado aprueba recortes por $9 mil millones; Republicanos se dividen
Senado aprueba recortes por $9 mil millones; Republicanos se dividen

En una votación dramática que requirió el desempate del vicepresidente JD Vance, el Senado de EE. UU. aprobó un paquete de recortes de gastos por $9.4 mil millones impulsado por Trump. La medida, que afecta a la ayuda exterior y la radio pública, expuso profundas grietas en el Partido Republicano.

El Senado de los Estados Unidos aprobó este jueves un controvertido paquete de recortes de gastos federales de aproximadamente $9 mil millones, una de las principales prioridades del presidente Donald Trump. La votación final, que terminó 51-50, fue decidida por el voto de desempate del vicepresidente JD Vance, subrayando la profunda división que la medida ha causado no solo entre los partidos, sino dentro de las propias filas republicanas.

La legislación, conocida como la Ley de Rescisiones de 2025 (H.R. 4), ahora debe regresar a la Cámara de Representantes para una votación final antes de la fecha límite del viernes, debido a las enmiendas realizadas en el Senado. La medida busca «recuperar» fondos previamente asignados por el Congreso, una acción que ha sido defendida por la Casa Blanca como un primer paso necesario para restaurar la disciplina fiscal.

Ayuda Exterior y Radio Pública en la Mira: ¿Qué se Cortará Exactamente?

El grueso de los recortes se concentra en dos áreas principales que han sido objetivos frecuentes de la administración Trump:

  • Ayuda Exterior ($8 mil millones): La legislación recorta miles de millones de dólares en programas de ayuda internacional. Esto incluye $800 millones para refugio de emergencia y agua para refugiados, $496 millones para asistencia en desastres naturales y conflictos, y un recorte masivo de $4.15 mil millones para programas que buscan fomentar las economías y las instituciones democráticas en países en desarrollo.
  • Corporación para la Radiodifusión Pública ($1.1 mil millones): El proyecto de ley elimina casi por completo la financiación federal para los próximos dos años presupuestarios para la Corporación para la Radiodifusión Pública (CPB). La CPB distribuye más del 70% de sus fondos a más de 1,500 estaciones de radio y televisión públicas locales en todo el país, que son operadas de forma independiente.

Los demócratas han argumentado que estos recortes a la ayuda exterior dañarán la posición de Estados Unidos en el mundo y crearán un vacío que será llenado por China. El senador Brian Schatz (D-HI) fue más allá, afirmando que los recortes tendrían consecuencias de vida o muerte: «La gente está muriendo ahora mismo, no a pesar de nosotros, sino por nuestra causa».

«Alerta de Tsunami»: La Rebelión de Senadores por el Impacto en sus Estados

Lo más notable de la votación fue la oposición de tres influyentes senadores republicanos: Susan Collins de Maine, Lisa Murkowski de Alaska y Mitch McConnell de Kentucky, todos miembros del poderoso Comité de Asignaciones. Su disidencia forzó el voto de desempate y puso de manifiesto una contradicción central en la ofensiva de recortes: muchos de los programas en la mira son vitales para las comunidades rurales y conservadoras que los republicanos representan.

La senadora Murkowski fue particularmente elocuente, destacando que para muchas comunidades en Alaska, la radio pública no es un lujo, sino una necesidad vital. «No es solo tu noticiero, es tu alerta de tsunami, es tu alerta de deslizamiento de tierra, es tu alerta de volcán», declaró en el pleno del Senado. Irónicamente, mientras el Senado debatía el proyecto de ley, un terremoto de magnitud 7.3 sacudió la costa de Alaska, activando las alertas de tsunami a través de las estaciones de radiodifusión pública locales.

El Factor PEPFAR: La Línea Roja que la Casa Blanca no Pudo Cruzar

En una señal de los límites del poder de la administración, los líderes republicanos se vieron obligados a eliminar un recorte propuesto de $400 millones al Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA (PEPFAR). Este programa, iniciado por el presidente George W. Bush, goza de un amplio apoyo bipartidista y se le atribuye haber salvado millones de vidas en todo el mundo. La objeción de varios republicanos a este recorte demostró que, si bien estaban dispuestos a seguir a Trump en muchos frentes, había líneas que no cruzarían.

Para asegurar los votos necesarios, la Casa Blanca, a través del director de la Oficina de Administración y Presupuesto, Russ Vought, tuvo que negociar directamente con senadores escépticos. El senador Mike Rounds (R-SD) aseguró un acuerdo para reasignar fondos para subsidiar estaciones de radio nativas americanas, asegurando así su voto a favor.

«Somos legisladores. Deberíamos estar legislando. Lo que estamos recibiendo ahora es una dirección de la Casa Blanca y se nos dice: ‘Esta es la prioridad y queremos que la ejecuten'». – Senadora Lisa Murkowski (R-AK), expresando su frustración con el proceso.

A pesar de la victoria, el estrecho margen y la rebelión interna sugieren que futuras batallas fiscales serán aún más difíciles para el liderazgo republicano, ya que la retórica de la austeridad choca con las realidades prácticas de gobernar.

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