El Senado de México enfrenta un fenómeno que pone en evidencia la dinámica política del país: más de 5 mil iniciativas de ley presentadas en lo que va de la legislatura permanecen sin dictamen. La falta de mayoría parlamentaria y el enfoque de la 4T en reformas estructurales han relegado la atención de estas propuestas.
La parálisis legislativa: ¿cuántas iniciativas quedan rezagadas?
Desde septiembre de 2024, los legisladores han presentado 5 mil 556 iniciativas, muchas con tintes partidistas o dirigidas a temas que la oposición no puede aprobar por falta de votos. A esta cifra se suman 313 iniciativas heredadas de legislaturas anteriores, que también se han ido rezagando, desechadas en comisiones o dictaminadas negativamente por estar desfasadas.
Entre las propuestas recientes destaca la presentada por Anabell Ávalos (PRI), quien sugirió descontar un día de salario a los legisladores que se distraigan durante las sesiones y separar del cargo a quienes reincidan. La iniciativa refleja la preocupación por la falta de atención de algunos legisladores, aunque Morena, con mayoría en el Senado, no mostró interés en aprobar propuestas de la oposición.
Propuestas sociales y reformas olvidadas
El Senado también ha recibido iniciativas enfocadas en la protección social y derechos ciudadanos. Por ejemplo:
- Laura Esquivel (PAN) propuso la instalación de cambiadores de pañales en baños públicos de aeropuertos, terminales de transporte, supermercados y oficinas públicas, para garantizar la comodidad de padres y madres.
- María del Rocío Corona Nakamura (PVEM) presentó reformas para prohibir cirugías estéticas en menores de edad, imponiendo sanciones administrativas y penales.
A pesar de su relevancia social, estas propuestas compiten con la agenda prioritaria de la 4T, que concentra esfuerzos en la segunda etapa del “segundo piso” de reformas estructurales, según el senador Félix Salgado.
Tensiones políticas y bloqueos de votación
El principal obstáculo para dictaminar estas iniciativas radica en la dispersión de votos. La oposición y legisladores sin partido suman 41 votos, insuficientes frente a los 64 requeridos para aprobar leyes secundarias y los 86 necesarios para cambios constitucionales. Esta dinámica ha generado frustración entre los ciudadanos y deja en evidencia la polarización del Congreso mexicano.
“La política legislativa no puede avanzar sin acuerdos”, señala el politólogo Gabriel Vommaro. “Cuando las iniciativas se centran en intereses partidistas y no en consensos, muchas propuestas quedan congeladas”, añade.
Consecuencias para la democracia y la sociedad
La acumulación de iniciativas sin dictamen impacta directamente en la eficacia del Senado y en la confianza de la ciudadanía. Muchas leyes que podrían mejorar la vida de los mexicanos no se concretan, mientras que las prioridades de la mayoría política predominan sobre las demandas sociales.
Este escenario pone de manifiesto la necesidad de mayor diálogo interpartidista, estrategias de consenso y una agencia legislativa más eficiente, para que iniciativas con impacto social, económico y cultural no queden en el olvido.


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