miércoles, enero 14, 2026

Reforma electoral de Morena enfrenta su primer gran obstáculo político

La reforma electoral impulsada por Claudia Sheinbaum depende del aval del PT y el PVEM para avanzar en el Congreso y evitar un bloqueo legislativo.

La reforma electoral de Morena no ha sido presentada formalmente y ya enfrenta su primer gran desafío político. En los pasillos del Congreso, el mensaje es claro: sin el respaldo del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), la iniciativa simplemente no tiene futuro. Así lo reconoció públicamente la bancada morenista en la Cámara de Diputados, marcando el tono de una negociación que será decisiva para el rumbo del sistema electoral mexicano.

Los primeros días de discusión dejaron al descubierto una realidad legislativa que Morena no puede ignorar. Aunque es la fuerza mayoritaria, no cuenta por sí sola con los votos necesarios para aprobar una reforma constitucional. La aritmética parlamentaria obliga a construir consensos antes incluso de revelar el contenido final del proyecto.

El papel clave del PT y el PVEM en el Congreso

Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Morena, fue directo: sin el aval de los dos partidos aliados, la reforma electoral no avanzará. En sus palabras, el primer acuerdo debe lograrse incluso antes de que la iniciativa se haga pública. Esta estrategia busca evitar fracturas internas y mandar una señal de cohesión política.

El reconocimiento no es menor. Durante años, Morena ha impulsado cambios estructurales con el respaldo casi automático de sus aliados. Sin embargo, la reforma electoral de Morena toca intereses sensibles: financiamiento, representación y reglas de competencia, temas que afectan directamente la supervivencia política de los partidos más pequeños.

Monreal adelantó que una reunión privada en Palacio Nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum marcará un punto de inflexión. En ese encuentro se presentarán las conclusiones de la comisión encabezada por Pablo Gómez y se definirán los tiempos legislativos del proyecto.

Financiamiento y equidad, la línea roja del Partido Verde

Desde la bancada del PVEM, el mensaje es cauteloso. Su coordinador en San Lázaro, Carlos Puente, señaló que esperarán la versión definitiva de la iniciativa antes de fijar postura. No obstante, dejó entrever una apertura condicionada en uno de los temas más polémicos: la reducción del financiamiento público a los partidos.

El Verde estaría dispuesto a aceptar un recorte del 20 o 25 por ciento, siempre y cuando la distribución de recursos sea equitativa. Para el partido, no es lo mismo reducir el presupuesto de una fuerza mayoritaria que el de una minoritaria, ya que podría dejarla sin capacidad real de competir.

Este punto es crucial porque revela una tensión de fondo: cómo garantizar condiciones de competencia justas sin reforzar la hegemonía del partido en el poder.

Plurinominales y fiscalización, la postura del PT

En el caso del PT, el escepticismo es mayor. Fuentes internas de su bancada han manifestado reservas ante propuestas como eliminar o reducir a los legisladores de representación proporcional. Para el partido, los plurinominales cumplen una función democrática al dar voz a sectores que no ganan distritos por mayoría.

Más que eliminar figuras, el PT propone revisar los mecanismos de designación y fortalecer la fiscalización del gasto partidista. En su visión, el problema no es cuánto dinero reciben los partidos, sino cómo se vigila su uso.

A mitad del debate, la reforma electoral de Morena se convierte así en un delicado ejercicio de equilibrio entre transformación institucional y preservación de alianzas políticas.

Un momento político decisivo para el sistema electoral

La discusión ocurre en un contexto de transición política y con una nueva administración federal en marcha. Para el oficialismo, avanzar en una reforma electoral es una promesa de cambio y una bandera ideológica. Para sus aliados, es una prueba de hasta dónde están dispuestos a ceder sin comprometer su viabilidad futura.

Cada punto negociado definirá no solo el contenido de la reforma, sino también la estabilidad de la coalición legislativa. Un error de cálculo podría frenar el proyecto completo o abrir fisuras en una alianza que ha sido clave para aprobar reformas constitucionales en el pasado.

Lo que está en juego más allá del Congreso

Más allá de los números, el debate impacta directamente en la confianza ciudadana y en la percepción de equidad democrática. La reforma electoral de Morena no solo busca modificar reglas, sino redefinir la relación entre partidos, recursos públicos y representación política.

Al final, el desenlace dependerá de la capacidad de Morena para escuchar, ceder y construir acuerdos reales. Sin PT y PVEM, no hay votos suficientes. Con ellos, la reforma puede avanzar, pero solo si logra equilibrar cambio político con competencia democrática.

La reforma electoral de Morena entra así en su fase más compleja: la negociación silenciosa que decidirá si se convierte en ley o en un proyecto que nunca salió del papel.

Unidad de Investigación
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Equipo de periodismo de profundidad dedicado a la cobertura de seguridad, justicia y derechos humanos. Comprometidos con la verificación de datos y la exposición de hechos de alto impacto social
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