¿Es Rocha intocable? Desgobierno, narcopolítica y las protestas en Sinaloa
En Sinaloa, los rumores no cesan: desde los supuestos nexos del gobernador Rubén Rocha Moya con financiamientos inconfesables hasta la relación entre su mandato y la narcopolítica. Pero lo que realmente ha sacudido al estado son las nutridas protestas en Culiacán y el hartazgo creciente de la población, que clama por respuestas mientras las tensiones políticas y sociales alcanzan un punto crítico.
¿Qué hay detrás del poder de Rocha?
Los rumores sobre Rocha son tan persistentes como preocupantes. ¿Es cierto que el gobernador tiene el respaldo incondicional de Morena gracias a su presunto papel en las campañas electorales del partido?
Los señalamientos clave:
- Financiamiento sospechoso: Se habla de aportaciones inconfesables a campañas presidenciales, de gobernadores, senadores y alcaldes.
- Vínculos con el narco: Se especula que Rocha sería el garante de un acuerdo entre el partido y un cártel local.
- Silencio por conveniencia: Algunos creen que su permanencia obedece al temor de que, si es removido, revele información sensible.
Mientras tanto, las declaraciones del gobernador, a menudo calificadas como soberbias y poco empáticas, han alimentado el descontento social.
La presión interna: las protestas que sacuden Culiacán
Culiacán, el corazón de Sinaloa, ha sido testigo de protestas multitudinarias en las últimas semanas. Desde maestros hasta padres de familia, la población ha salido a las calles exigiendo soluciones a la inseguridad y la falta de gobernabilidad.
El detonante:
- La irrupción de ciudadanos en el Palacio de Gobierno fue un mensaje claro de hartazgo.
- El grito de “¡Fuera Rocha!” resonó con fuerza, incluso alcanzando los pasillos de Palacio Nacional.
Estas manifestaciones reflejan un vaso ya lleno. La población está cansada de un gobierno que parece inoperante frente a la violencia y las necesidades básicas de la ciudadanía.
El factor externo: ¿EE. UU. moverá las fichas en Sinaloa?
El regreso de Donald Trump al poder en Estados Unidos, junto con su secretario de Estado, Marco Rubio, podría marcar un punto de inflexión en la política sinaloense. Rubio, conocido por su postura dura contra la narcopolítica mexicana, podría ejercer presión sobre México para que tome acciones contundentes en Sinaloa.
¿Qué papel juega EE. UU.?
- Control sobre los patriarcas del narco: Con líderes clave de cárteles encarcelados en Estados Unidos, Washington podría influir en las decisiones internas de México.
- Narco y política: La presión estadounidense podría forzar al gobierno mexicano a elegir entre enfrentar al narcotráfico o ceder al statu quo.
La narcopolítica y su sombra en Sinaloa
El papel del narcotráfico en las elecciones no es un tema nuevo en Sinaloa. Desde la compra de votos hasta el uso de recursos ilícitos, las elecciones en el estado han sido marcadas por un complejo entramado de intereses oscuros.
El supuesto “acuerdo” entre Rocha y el narco pone en entredicho la legitimidad de su gobierno, mientras los ciudadanos exigen transparencia y resultados concretos.
Sinaloa al borde: posibles desenlaces
Con la presión interna de las protestas y la externa de Estados Unidos, el panorama para Rocha parece complicarse. Los próximos meses serán decisivos:
- ¿Resistirá Rocha? Su permanencia depende tanto de su habilidad para calmar las aguas internas como de las decisiones del gobierno federal.
- ¿Intervendrá EE. UU.? Si Washington intensifica la presión, podría forzar cambios drásticos en la política de seguridad en Sinaloa.
El futuro incierto de Rocha y Sinaloa
Las preguntas sobre Rubén Rocha Moya y su gobierno abundan, pero las respuestas siguen siendo esquivas. Mientras tanto, Sinaloa se encuentra atrapado entre la violencia, la protesta social y los intereses oscuros que parecen dirigir el rumbo del estado.
¿Será suficiente la presión social e internacional para cambiar la situación? ¿O seguirá siendo Rocha intocable, protegido por un sistema político que prioriza los intereses partidistas sobre el bienestar ciudadano?
El tiempo, y las decisiones de los actores clave, definirán el destino de Sinaloa en los próximos meses.
