Sinaloa se alza: Protestas contra la violencia y el gobierno de Rocha Moya

Tras el asesinato de dos niños, miles de sinaloenses exigen justicia y resultados a un gobierno rebasado por la violencia y el desgobierno.

La tragedia que encendió la indignación

Sinaloa vive días de rabia y tristeza. La muerte de Alexander, de 9 años, y Gael, de 12, víctimas de la violencia desbordada en el estado, ha marcado un punto de inflexión. Los dos menores viajaban en un vehículo que fue atacado a balazos por criminales que intentaban robarlo. Sus vidas se suman a la dolorosa lista de víctimas de una escalada de violencia que tiene al estado en un estado crítico.

El gobernador Rubén Rocha Moya, en lugar de liderar una estrategia para enfrentar la inseguridad, ha minimizado la gravedad de los hechos. Apenas unos días antes de la tragedia, declaró que en Sinaloa “se vive perfectamente bien”, ignorando el miedo, la desesperanza y la indignación de los sinaloenses.

La respuesta ciudadana: “¡A los niños no!”

Ayer, miles de personas salieron a las calles de Culiacán para exigir justicia y seguridad. Pese al miedo que genera la presencia constante de grupos criminales y un gobierno ausente, la ciudadanía alzó la voz. “¡A los niños no!” y “¡Fuera Rocha!” fueron los gritos que resonaron en la capital sinaloense, en una de las protestas más significativas en los últimos años.

Este movimiento ciudadano muestra el hartazgo hacia una administración que no ha logrado contener la escalada de violencia derivada de los enfrentamientos entre facciones del Cártel de Sinaloa. La disputa entre Los Chapitos y El Mayo Zambada tiene a Sinaloa sumido en el caos desde hace más de cuatro meses, y los ciudadanos son quienes pagan el precio más alto.

Cifras que desnudan el caos

Desde que comenzaron los enfrentamientos, los hechos delictivos han escalado dramáticamente:

  • Más de 2,000 vehículos robados: Las calles se han convertido en tierra de nadie, donde los criminales operan con total impunidad.
  • Aumento de homicidios: Las estadísticas oficiales no logran reflejar el dolor y el miedo que se vive en cada esquina.
  • Familias desplazadas: La violencia ha obligado a muchas personas a abandonar sus hogares en busca de seguridad.

El operativo federal desplegado en el estado ha logrado algunos avances en capturas y decomisos, pero no ha sido suficiente para frenar la espiral de crímenes.

¿Dónde está el gobierno?

La ausencia del gobierno de Rocha Moya es cada vez más evidente. Mientras los sinaloenses claman por seguridad, el gobernador parece vivir en una realidad alterna, negando la magnitud de la crisis. Su incapacidad para liderar ha generado una pérdida de legitimidad que quedó evidenciada en las protestas.

Desde el gobierno federal, la Guardia Nacional y otras fuerzas de seguridad han intentado llenar el vacío, pero la falta de coordinación y de voluntad política a nivel estatal sigue siendo un obstáculo.

El clamor por un cambio

La manifestación en Culiacán es un mensaje claro: los sinaloenses no tolerarán más indiferencia. La muerte de Alexander y Gael no puede quedar impune ni ser una estadística más en la lista de víctimas de la violencia.

El gobierno de Rocha Moya está en un punto de quiebre. O responde con acciones concretas y resultados tangibles, o seguirá perdiendo la confianza de los ciudadanos.

La valentía de romper el silencio

El miedo y el silencio han sido aliados de la violencia durante demasiado tiempo. La protesta de ayer es un primer paso para recuperar la dignidad y exigir justicia. Pero esto no será suficiente si las autoridades no asumen su responsabilidad y actúan para proteger a la ciudadanía.

Los sinaloenses necesitan más que palabras y declaraciones vacías. Urgen políticas públicas efectivas, coordinación con las fuerzas federales y, sobre todo, voluntad política para devolver la paz a las calles.

¡Únete a nuestro canal en WhatsApp! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.

Salir de la versión móvil