El martes 23 de septiembre de 2025, el Senado de la República fue escenario de un fuerte choque político. Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito”, líder nacional del PRI, convocó a los medios para presentar lo que llamó un “andamiaje de corrupción” que, según su dicho, nace desde 2018 bajo el mandato de Andrés Manuel López Obrador.
Lo que parecía una conferencia de prensa rutinaria terminó en un estallido mediático: Moreno aseguró que existe un grupo denominado “Cártel de Macuspana”, encabezado por el expresidente AMLO, en el que estarían involucrados actuales gobernadores, exfuncionarios y hasta familiares directos del tabasqueño.
El arranque de la denuncia
El dirigente tricolor inició acusando al Senado de impedirles equipo para el evento. “Queríamos meter sonido, hacer solicitudes… y de manera arbitraria se nos negó”, reclamó. Esa tensión marcó el tono de lo que venía: acusaciones de alto calibre contra Morena.
Los nombres en la lista negra
Moreno mostró diapositivas y documentos en los que señaló a Adán Augusto López Hernández, exsecretario de Gobernación, a Luisa María Alcalde y al senador Carlos Lomelí, vinculado previamente con investigaciones de la DEA.
Incluso aseguró que algunos ascensos militares otorgados durante el sexenio obradorista habrían beneficiado a personajes que hoy enfrentan prisión preventiva por huachicol fiscal.
Denuncia ante autoridades de EE.UU.
Alito Moreno afirmó haber entregado pruebas al FBI y a la DEA contra lo que denominó un “narcosenador”, en alusión a Adán Augusto. “No estamos hablando solo de corrupción política, sino de contrabando, lavado de dinero y crimen organizado”, subrayó.
¿Quiénes integran el supuesto “Cártel de Macuspana”?
La red presentada por el PRI incluyó a gobernadores como Rubén Rocha (Sinaloa), Américo Villarreal (Tamaulipas) y Alfonso Durazo (Sonora). También al exsecretario de Marina, José Rafael Ojeda, al exjefe de la Oficina de Presidencia, Alfonso Romo, y al exdirector de Segalmex, Ignacio Ovalle.
Uno de los señalamientos más fuertes fue la inclusión de los hijos de AMLO: José Ramón, Andy y Gonzalo “Bobby” López Beltrán, a quienes acusó de ser parte del financiamiento político ligado a empresarios como Sergio Carmona y Mario Delgado.
La batalla por la narrativa
Con esta estrategia, el PRI busca posicionar una narrativa que vincule directamente a Morena con redes de corrupción y narcotráfico, apostando por un efecto político y mediático en plena coyuntura electoral.
La respuesta de Morena aún está por conocerse, pero lo cierto es que el término “Cártel de Macuspana” ya empieza a resonar con fuerza en la arena política y mediática del país.


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