Esta semana, el gobierno de Claudia Sheinbaum reafirmó su compromiso con el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), mientras México enfrenta un desafío comercial significativo con Estados Unidos por el maíz transgénico.
Ambos temas ilustran las tensiones entre medidas para proteger el bolsillo de las familias mexicanas y las presiones externas del comercio internacional. Aquí te contamos cómo se desarrollan estos dos frentes y qué implicaciones tienen para el país.
Pacic renovado: un respiro para la economía familiar
En un acto en Palacio Nacional, representantes del gobierno, empresas productoras y comercializadoras firmaron la renovación del Pacic, con el objetivo de mantener el precio de la Canasta Básica en 910 pesos durante los próximos seis meses.
Empresas clave involucradas:
- Walmart, Soriana, Chedraui y La Comer.
- Productoras como Bimbo, Bachoco, Alpura y Lala.
- Comercializadoras de productos esenciales como Verde Valle y Grupo Porres.
Esta medida busca aliviar la presión inflacionaria sobre los consumidores, especialmente en alimentos esenciales. Aunque no introduce cambios significativos, refuerza un modelo que ha demostrado eficacia cuando existe diálogo entre el gobierno y el sector privado.
Lecciones del Pacic:
- Concertación como base del éxito: El diálogo entre sectores permite acuerdos funcionales.
- Estabilidad en precios esenciales: Beneficia directamente a las familias más vulnerables.
El panel del maíz transgénico: un revés inminente para México
En contraste con el éxito del Pacic, México enfrenta un panorama complicado en el panel de controversias del T-MEC sobre la prohibición de maíz transgénico para consumo humano.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, admitió que el resultado preliminar podría no favorecer a México. Según los argumentos de Estados Unidos, la prohibición carece de base científica sólida y podría violar los acuerdos comerciales.
Claves del conflicto:
- Prohibición del maíz transgénico: México argumenta posibles riesgos a la salud y biodiversidad.
- Respuesta de EE.UU.: Demanda pruebas científicas que no han sido proporcionadas por el gobierno mexicano.
¿Qué está en juego?
Si el fallo final, previsto para el 14 de diciembre, favorece a Estados Unidos, México podría enfrentar represalias comerciales, incluyendo la imposición de aranceles a productos mexicanos. Esto representaría un golpe a sectores clave como el agroalimentario, justo en un contexto de recuperación económica.
Además, las tensiones con un eventual regreso de Donald Trump a la presidencia de EE.UU. podrían intensificar las medidas contra México.
¿Cómo puede responder México?
Ante la posible derrota en el panel, Marcelo Ebrard asegura que ya se están preparando alternativas para mitigar el impacto. Estas podrían incluir:
- Negociaciones bilaterales para evitar aranceles.
- Fomento al consumo interno de maíz nacional.
- Incentivos a la producción de maíz no transgénico.
Sin embargo, es evidente que el gobierno necesita una estrategia más robusta y basada en ciencia para enfrentar este tipo de desafíos en el marco del T-MEC.
¿Qué implicaciones tienen estos retos para México?
Mientras el Pacic muestra que la colaboración entre sectores es clave para combatir problemas internos como la inflación, el panel del maíz transgénico evidencia las debilidades en la política comercial de México frente a presiones internacionales.
Estos dos frentes destacan la importancia de un liderazgo que pueda equilibrar las demandas internas y externas. Claudia Sheinbaum y su equipo tienen ante sí la tarea de consolidar la estabilidad económica interna mientras enfrentan desafíos comerciales globales.
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