La democracia mexicana atraviesa un momento clave. Desde Palacio Nacional, Pablo Gómez Álvarez, titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, aseguró que será la ciudadanía, y no las cúpulas partidistas, quien decida el rumbo de los cambios al sistema electoral.
Esta afirmación marca un giro histórico: por primera vez, el debate sobre cómo deben organizarse las elecciones en México se abre a la opinión pública de manera amplia, con foros, audiencias y encuestas en todo el país.
Una reforma con sello ciudadano
Durante décadas, las reformas electorales se negociaron en los pasillos del Congreso y entre líderes partidistas. Hoy, la narrativa cambia. “La discusión está abierta a todo el pueblo, no habrá censura y cualquier crítica será escuchada”, declaró Gómez en conferencia de prensa.
La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó este enfoque y puntualizó: “Ya no son las cúpulas las que deciden. La reforma la decide la gente”. La propuesta final será presentada en enero de 2026, después de este proceso de consulta pública.
Audiencias y foros en todo México
El plan incluye audiencias en las 32 entidades federativas, debates temáticos y encuestas de opinión que se aplicarán en octubre y noviembre. Además, se lanzó el micrositio www.reformaelectoral.gob.mx, donde cualquier persona puede registrarse y enviar sus propuestas.
Los ejes de discusión abarcan temas trascendentales:
- Libertades políticas y difusión de ideas
- Financiamiento y fiscalización de partidos
- Voto de mexicanos en el extranjero
- Acciones afirmativas y representación de pueblos originarios
- Justicia electoral y autoridades administrativas
Cada foro busca dar voz a distintos sectores: jóvenes, comunidades indígenas, migrantes y ciudadanía en general.
El papel de las instituciones
Lejos de marginar a los órganos electorales, la comisión ha dialogado con el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Según Gómez, se trata de conversaciones “amigables”, donde los expertos aportan la visión técnica necesaria para enriquecer el debate ciudadano.
De la política cerrada al debate abierto
Hasta hace unos años, las discusiones sobre democracia en México se percibían como asuntos lejanos, reservados a políticos y especialistas. Hoy, la narrativa cambia: cualquier ciudadano puede sentarse frente a un micrófono en un foro local y debatir el futuro de las elecciones en México.
Para muchos, esto significa un paso hacia una democracia participativa más auténtica, donde la consulta pública, las encuestas y los foros sean tan relevantes como los acuerdos legislativos.
Próximos pasos
El proceso culminará en enero de 2026, cuando la Comisión presente un anteproyecto a la presidenta Sheinbaum, quien enviará la iniciativa al Congreso de la Unión. Posteriormente, los Congresos estatales deberán pronunciarse y, finalmente, se definirán las leyes reglamentarias.
La expectativa es alta: la reforma no solo podría cambiar las reglas del juego electoral, sino también fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones y abrir la puerta a nuevas formas de participación.


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