En la madrugada de este martes quedó oficialmente instalado el Órgano de Administración Judicial (OAJ), en sustitución del extinto Consejo de la Judicatura Federal (CJF). La conformación se dio tras la elección de sus primeros cinco integrantes por parte de los tres poderes del Estado.
Los primeros integrantes del OAJ
Los designados para encabezar el nuevo organismo son:
- José Alberto Gallegos Ramírez
- Lorena Josefina Pérez Romo
- Catalina Ramírez Hernández
- Surit Berenice Romero
- Néstor Vargas Solano
El nombramiento se concretó luego de que el Ejecutivo, el Senado y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) eligieran a sus representantes en distintas sesiones.
Fuentes del alto tribunal revelaron que la votación provocó el primer desacuerdo entre los ministros, ya que Lenia Batres Guadarrama objetó que se realizara en sesión privada. Sin embargo, la designación fue avalada por unanimidad.
Antecedentes de los integrantes
- José Alberto Gallegos Ramírez: ex titular de Administración y Finanzas del Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado.
- Néstor Vargas Solano: exdirector jurídico de la Secretaría de Gobernación.
- Surit Berenice Romero: magistrada del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA).
- Lorena Josefina Pérez Romo: magistrada penal.
- Catalina Ramírez Hernández: abogada especializada en la defensa de pueblos indígenas.
Funciones del OAJ
El Órgano de Administración Judicial asumirá como la máxima autoridad administrativa del Poder Judicial de la Federación, con responsabilidades como:
- La carrera judicial y la organización territorial de juzgados y tribunales.
- Elaboración y vigilancia del presupuesto, con prohibición de crear fideicomisos no previstos en la ley.
- Seguridad de juezas y jueces en casos relacionados con delincuencia organizada.
- Concentración de asuntos sobre violaciones graves a derechos humanos a petición de la SCJN.
- Administración de la Escuela Nacional de Formación Judicial y del Instituto Federal de Defensoría Pública.
Los integrantes del OAJ permanecerán seis años en el cargo sin posibilidad de reelección. La presidencia del órgano será rotatoria cada dos años, buscando equilibrar las decisiones al interior del nuevo organismo.
