La madrugada en San Bernardino, California, fue testigo de una nueva tragedia. Un mexicano perdió la vida mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Es la décima muerte de un connacional en circunstancias similares en lo que va del año.
La noticia fue confirmada por Roberto Velasco, subsecretario para América del Norte, durante una conferencia encabezada por el canciller Juan Ramón de la Fuente. Con voz firme y tono de indignación, Velasco expresó:
“No podemos hablar de muertes a manos de ICE, pero sí bajo su custodia, y eso implica responsabilidad”.
Una serie de tragedias que conmocionan
Desde el 20 de enero, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha documentado 10 muertes de mexicanos durante operativos migratorios en distintos estados de EE. UU. Los casos son tan diversos como desgarradores: algunos por enfermedades no atendidas, otros por disparos o presuntos suicidios.
Uno de los más dramáticos ocurrió en Dallas, donde un tirador abrió fuego contra un migrante mexicano desde un edificio cercano antes de ser abatido por agentes de ICE. En Chicago, fue el propio personal del organismo quien disparó. Cada historia deja tras de sí una familia rota y un país que exige explicaciones.
México alza la voz diplomática
El canciller De la Fuente reveló que México ha emitido 13 notas diplomáticas a Estados Unidos para exigir investigaciones exhaustivas y transparentes. Estas comunicaciones, enviadas principalmente a través de la embajada mexicana en Washington, reflejan la postura oficial del país ante el trato que reciben los migrantes.
“Estos procesos son lentos, porque deben realizarse autopsias y procedimientos legales”, explicó Velasco. “Pero acompañamos a las familias en cada paso: con apoyo jurídico, gastos funerarios y asesoría consular”.
Hasta el momento, la SRE ha brindado asistencia a las familias de cinco víctimas, mientras que otras han contratado abogados particulares.
Las cifras detrás de la crisis migratoria
De acuerdo con datos oficiales, entre enero y octubre de este año se han repatriado 116,320 mexicanos, de los cuales 93,153 recibieron asistencia consular. Además, 169 operativos del ICE resultaron en 2,382 detenciones de connacionales.
Estas cifras reflejan una realidad alarmante: la migración mexicana hacia Estados Unidos sigue siendo un fenómeno masivo y riesgoso, marcado por tensiones políticas, desigualdad económica y, en muchos casos, violaciones a los derechos humanos.
Historias que no deben repetirse
Para las familias de las víctimas, el apoyo consular es solo el primer paso. Lo que realmente buscan es verdad, justicia y garantías de no repetición.
Las imágenes de funerales discretos en pueblos de Michoacán, Oaxaca o Guanajuato se han vuelto símbolo del costo humano de una política migratoria sin rostro.
El subsecretario Velasco insistió en que México no permitirá impunidad en los casos bajo custodia de autoridades extranjeras.
“La vida de cada connacional importa. Y su muerte exige respuesta”, afirmó.
Un llamado a la dignidad y los derechos humanos
El gobierno mexicano reitera que defenderá a sus ciudadanos “sin importar el lado de la frontera en que se encuentren”.
En un contexto donde la migración es cada vez más criminalizada, la Cancillería busca fortalecer la protección consular y visibilizar los abusos que enfrentan los migrantes.
Mientras se esperan los resultados de las investigaciones, las muertes bajo custodia del ICE vuelven a poner sobre la mesa una pregunta urgente: ¿Hasta cuándo se permitirá que la desesperación por un futuro mejor termine en tragedia?
