México y Brasil refuerzan alianza agroalimentaria con innovación y sostenibilidad
La historia de la cooperación entre naciones no se escribe sólo en tratados comerciales, sino también en acuerdos que tocan la vida cotidiana de millones de personas. Este miércoles, México y Brasil dieron un paso clave en esa dirección al suscribir el Memorando de Cooperación Agroalimentaria, con el objetivo de transformar la forma en que ambos países producen, comparten y consumen alimentos.
En una ceremonia marcada por un tono de unidad y visión de futuro, el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, y el ministro brasileño Carlos Henrique Baqueta Fávaro, acompañados por el vicepresidente Geraldo Alckmin, firmaron el documento que sienta las bases de un nuevo capítulo en la relación bilateral.
Un acuerdo con impacto regional
El acuerdo no se limita a la agricultura tradicional. Contempla innovación tecnológica, sostenibilidad, agricultura familiar de pequeña escala, agroecología e inclusión social. Esto significa que los beneficios alcanzarán no sólo a los grandes productores, sino también a las comunidades rurales que sostienen gran parte de la economía alimentaria en ambos países.
Julio Berdegué lo resumió con una frase contundente: “Este acuerdo no sólo fortalece nuestras economías, también es una contribución al bienestar de América Latina y el Caribe”.
Ciencia y tecnología como pilares
Uno de los ejes centrales del memorando es el fortalecimiento de la cooperación entre el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa).
Estas instituciones trabajarán juntas en proyectos relacionados con:
- Producción agrícola y ganadera sostenible.
- Manejo responsable de recursos genéticos.
- Políticas públicas de asistencia técnica.
- Estadísticas agroalimentarias para mejorar la toma de decisiones.
La apuesta es clara: la ciencia y la tecnología se convierten en el motor de un modelo agroalimentario más resiliente, inclusivo y moderno.
Energía sostenible: bioetanol y combustibles de aviación
Más allá del campo, Brasil expresó su interés en invertir y compartir tecnología con México en la producción de bioetanol y combustibles sostenibles de aviación (SAF) a partir de caña de azúcar.
Esta colaboración no sólo diversifica la matriz energética, sino que también proyecta a ambos países como referentes globales en energías limpias y sostenibles.
Una alianza con rostro humano
El memorando subraya la importancia de la agricultura familiar y la inclusión social. Para México y Brasil, el futuro no sólo se mide en cifras de exportación, sino en oportunidades para los pequeños productores y en el respeto a las prácticas tradicionales que han mantenido vivas a las comunidades rurales durante generaciones.
Detrás de cada política, hay historias de familias campesinas que podrán acceder a tecnología, mejorar sus cultivos y abrirse paso en nuevos mercados sin perder su identidad cultural.


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