En medio de la creciente polémica por el caso de huachicol fiscal registrado durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo salió en defensa de su antecesor y rechazó que exista responsabilidad directa.
Durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional, Sheinbaum fue clara:
“Pura politiquería, la verdad, pura politiquería”.
Con esa frase, la mandataria desestimó la exigencia de la oposición para que López Obrador y el exsecretario de Marina, Rafael Ojeda, sean investigados por un escándalo que ya dejó 14 detenidos, incluidos altos mandos de la Secretaría de Marina (Semar).
El modus operandi: contrabando disfrazado
Sheinbaum detalló que el caso debe llamarse contrabando de combustible y no “huachicol”, ya que no se trató de tomas clandestinas en ductos, sino de un esquema para evadir impuestos.
Según la investigación, un buque proveniente de Estados Unidos ingresó a México reportando carga distinta al combustible, evitando así el pago de impuestos millonarios.
“Ese es el modus operandi: declarar otra cosa y meter combustible sin pagar impuestos. Eso no es huachicol en ductos, es contrabando”, puntualizó.
La oposición exige cuentas a López Obrador
Del otro lado, la oposición encabezada por Ricardo Anaya Cortés, coordinador de senadores del PAN, exige que se esclarezca la responsabilidad del expresidente.
Anaya recordó que AMLO sostenía que un presidente siempre estaba informado sobre actos de corrupción en su gobierno.
“Tendrá que explicar cómo no estaba enterado de un escándalo de esta magnitud”, reclamó el panista.
El legislador incluso calificó el episodio como “el escándalo de corrupción más grande en la historia del país”, al tratarse de operaciones millonarias y de la participación de altos mandos militares.
Un debate político que escala
El caso del huachicol fiscal en Tamaulipas se ha convertido en un nuevo frente entre el gobierno y la oposición. Mientras Sheinbaum busca centrar la atención en el combate al contrabando y resguardar la figura de AMLO, los partidos opositores insisten en que se investigue a fondo.
La disputa política podría escalar en los próximos meses, especialmente si aparecen nuevas pruebas que vinculen a figuras de alto nivel. Por ahora, Sheinbaum ha cerrado filas con López Obrador y califica las acusaciones como un intento de desgaste político.
