El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) era el órgano autónomo encargado de garantizar que los ciudadanos pudieran acceder a información pública y proteger sus datos personales. Este instituto actuaba como intermediario entre el gobierno y los ciudadanos, obligando a las instituciones a cumplir con la Ley de Transparencia.
Con su desaparición, las funciones del INAI serán absorbidas por la recién creada Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, liderada por Raquel Buenrostro, bajo la promesa de simplificar el acceso a la información y reducir costos. Sin embargo, ¿puede una dependencia gubernamental garantizar imparcialidad en un tema tan delicado como la transparencia?
¿Qué garantiza ahora la transparencia en México?
La 4T asegura que no hay razones para preocuparse. Según su narrativa, en un México transformado donde la corrupción ha sido erradicada, el acceso a la información será más fácil y directo.
Propuestas principales:
- La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno
Encargada de garantizar la transparencia y rendición de cuentas, promete ser más eficiente y cercana al ciudadano. Sin embargo, su dependencia directa del Ejecutivo genera dudas sobre su autonomía. - La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH)
La CNDH se posiciona como una alternativa para aquellos que enfrenten negativas en el acceso a información. Pero su liderazgo, a cargo de Rosario Piedra, ha sido cuestionado por falta de independencia y efectividad. - Elección de jueces y magistrados por voto popular
A partir de 2025, los jueces podrán ser electos por los ciudadanos, lo que según la 4T democratizará el acceso a la justicia. Sin embargo, la falta de experiencia o preparación de estos jueces podría generar incertidumbre en decisiones clave relacionadas con la transparencia.
Críticas y preocupaciones
A pesar de las promesas de la 4T, la desaparición del INAI ha generado varias preocupaciones:
- Dependencia del Ejecutivo: La creación de una Secretaría controlada por el gobierno central podría comprometer la imparcialidad en temas de transparencia.
- Falta de un órgano autónomo: Sin un árbitro independiente, el riesgo de opacidad y abuso de poder aumenta considerablemente.
- Desprotección de datos personales: El INAI también protegía la privacidad de los ciudadanos; su ausencia deja un vacío en la regulación de este derecho fundamental.
- Acceso desigual: Las barreras burocráticas y la falta de claridad en los nuevos procesos podrían dificultar el acceso a la información, especialmente para los ciudadanos sin contactos en el gobierno.
Un gobierno «transparente» bajo la lupa
La desaparición del INAI y la promesa de que la transparencia será garantizada por el gobierno de la 4T dejan un sabor agridulce. Si bien la administración actual insiste en que no hay nada que ocultar, los antecedentes históricos de concentración de poder en México generan escepticismo.
El discurso oficial señala que los tiempos de corrupción y opacidad quedaron atrás, pero ¿es suficiente la confianza en un gobierno para garantizar derechos fundamentales como el acceso a la información?
Conclusión: ¿Transformación o retroceso?
La desaparición del INAI marca un punto de inflexión en la historia de la transparencia en México. Aunque la 4T promete un gobierno cristalino, las críticas sobre falta de autonomía y posibles retrocesos en la rendición de cuentas no pueden ser ignoradas.
En un contexto donde los ciudadanos necesitan herramientas confiables para exigir cuentas, la desaparición de un órgano autónomo como el INAI plantea una pregunta crucial: ¿quién vigila ahora al vigilante?
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