El próximo 8 de diciembre marcará un nuevo capítulo para Chiapas. Eduardo Ramírez Aguilar asumirá el cargo de gobernador en un estado donde la inseguridad y el crimen organizado han alcanzado niveles alarmantes. La transición no será sencilla, pero su mensaje es claro: pacificar y devolver la esperanza a miles de familias chiapanecas.
Herencia compleja: La sombra de Rutilio Escandón
El panorama que deja la administración de Rutilio Escandón es desolador. Comunidades enteras se encuentran bajo el control de grupos criminales, mientras que muchas familias han huido hacia Guatemala en busca de refugio. Confrontaciones diarias y desplazamientos forzados son ahora parte de la realidad cotidiana en Chiapas.
Eduardo Ramírez lo sabe: la paciencia de los chiapanecos está al límite. Por ello, su primera gran apuesta será la presentación de una estrategia integral de seguridad.
Óscar Aparicio Avendaño: La apuesta para la seguridad en Chiapas
Para liderar este esfuerzo, Ramírez Aguilar ha designado a Óscar Aparicio Avendaño como nuevo secretario de Seguridad y Protección Ciudadana. Aparicio, un chiapaneco con experiencia en operaciones estratégicas, fue reconocido en Zacatecas por la creación de la Fuerza de Reacción Inmediata (FRIZ).
Sin embargo, el reto que enfrentará en Chiapas es monumental:
- Grupos criminales bien establecidos: Desde redes de tráfico humano hasta narcotráfico.
- Confianza ciudadana erosionada: Una población que desconfía de las autoridades.
- Regiones inaccesibles: Territorios controlados por el crimen organizado.
Paralelismos con Veracruz: Otra transición complicada
El caso de Chiapas encuentra un eco en Veracruz, donde el ahora exgobernador Cuitláhuac García deja una gestión marcada por señalamientos y desastres administrativos. La oposición no tardó en etiquetarlo como “peor que Javier Duarte”, un estigma que parecía insuperable.
Incluso aliados como Miguel Ángel Yunes Márquez, quien en su momento apoyó la polémica Reforma Judicial impulsada por Morena, han optado por el silencio frente a su legado.
El desafío de reconstruir la confianza
En Chiapas, Eduardo Ramírez enfrenta no solo el desafío de combatir al crimen, sino también de reconstruir la confianza de una ciudadanía cansada y atemorizada. Algunas claves para lograrlo incluyen:
- Transparencia: Informar a la población sobre los avances en la estrategia de seguridad.
- Acción coordinada: Colaborar con el gobierno federal y las fuerzas armadas.
- Enfoque en las causas: Abordar la desigualdad y falta de oportunidades que alimentan la violencia.
¿Podrá Chiapas salir adelante?
Eduardo Ramírez Aguilar tiene el mandato de marcar la diferencia en uno de los estados más golpeados por la inseguridad. Su administración, que inicia en medio de expectativas y desafíos monumentales, será clave para determinar si Chiapas puede recuperar su rumbo hacia la paz y el desarrollo.
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