
La Cámara de Diputados dio inicio a la discusión de la Ley de Ingresos de la Federación 2026, una de las piezas clave del paquete económico del próximo año, que prevé ingresos totales por 10 billones 193 mil millones de pesos. Esta cifra representa un aumento de 891 mil millones de pesos respecto a 2025, impulsado por un mayor combate a la evasión fiscal, ajustes en impuestos especiales (IEPS), derechos y una mejora general en la eficiencia recaudatoria.
El presidente de la Comisión de Hacienda, Carol Antonio Altamirano, explicó que el dictamen “garantiza los recursos necesarios para financiar los programas sociales, consolidar obras y proyectos estratégicos, sin crear nuevos impuestos ni aumentar el IVA o el ISR”. Según dijo, el objetivo es fortalecer los ingresos públicos y reducir áreas de opacidad mediante un mejor control sobre el contrabando de mercancías y la facturación falsa.
Un presupuesto sin nuevos impuestos y con finanzas públicas más sólidas
De acuerdo con la propuesta, los ingresos tributarios ascenderán a 5.8 billones de pesos, equivalentes al 60% del total de los ingresos públicos. Esto significa 542 mil millones más que lo previsto en 2025. Entre los rubros más destacados se encuentra el impuesto a las importaciones, que alcanzará 254 mil millones de pesos, lo que implica un incremento de 102 mil millones en comparación con el ejercicio anterior.
“Las finanzas públicas muestran una nueva solidez, que deja atrás la dependencia del petróleo y se apoya en una recaudación más eficiente y sostenible”, afirmó Altamirano durante la presentación del dictamen. Con ello, el gobierno federal busca mantener la estabilidad económica, sostener los programas sociales y financiar grandes obras de infraestructura, como los proyectos ferroviarios y energéticos iniciados en los últimos años.
Además, la Recaudación Federal Participable —los recursos que se distribuyen entre estados y municipios— se estima en 5.3 billones de pesos, 447 mil millones más que lo aprobado en 2025. Esta cifra, según el legislador, permitirá mayor liquidez a los gobiernos locales y un impulso adicional a la inversión pública regional.
Endeudamiento controlado y déficit fiscal a la baja
Uno de los puntos más destacados del dictamen es el manejo de la deuda pública. La propuesta establece un endeudamiento neto interno de hasta 1.7 billones de pesos y un endeudamiento neto externo por 15 mil 500 millones de dólares.
Con estas cifras, los Requerimientos Financieros del Sector Público —que representan el déficit ampliado del país— se ubicarán en 4.1% del PIB, una reducción significativa frente al 5.7% registrado en 2024 y el 4.3% estimado para 2025.
Altamirano explicó que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se situará en 52.3% del PIB al cierre de 2026, un nivel “manejable y saludable” de acuerdo con los estándares internacionales. “México mantiene un nivel de deuda controlado, menor al de economías similares, y eso refleja una gestión prudente de las finanzas públicas”, puntualizó.
El gobierno federal confía en que esta tendencia permitirá reducir gradualmente los niveles de endeudamiento, sin comprometer el gasto social ni la inversión productiva.
Estímulos, ajustes fiscales y medidas para fortalecer la inversión
La Ley de Ingresos 2026 también contempla ajustes estratégicos para fomentar la inversión privada y el empleo. Entre ellos, destaca una tasa preferencial de 15% en el ISR para la repatriación de capitales lícitos, con el objetivo de atraer recursos del extranjero y reactivar la economía nacional.
En materia financiera, se propone que las cuotas pagadas por los bancos al IPAB dejen de ser deducibles de ISR en un 75%, lo que busca aumentar la base recaudatoria del sistema financiero.
Asimismo, se incluyen medidas de equidad fiscal y estímulo al consumo responsable, como la ampliación de la tasa cero del IVA a productos de higiene menstrual, no solo toallas sanitarias y tampones, sino también copas menstruales y otros productos sanitarios.
Otro cambio relevante es la reducción de la tasa de retención de ISR para empresas que operan en plataformas digitales, que pasará de 4% a 2.5%, con el fin de estimular la formalidad y la competitividad del comercio electrónico.
Un paquete económico orientado a la estabilidad y al desarrollo
La discusión de la Ley de Ingresos de la Federación 2026 representa un paso clave para definir la política económica del próximo año. El enfoque del gobierno se centra en mantener la estabilidad macroeconómica, fortalecer la recaudación tributaria y garantizar los recursos necesarios para los programas de bienestar y las obras estratégicas.
El paquete económico 2026 busca equilibrar el crecimiento con la responsabilidad fiscal, reduciendo gradualmente el déficit público y controlando el endeudamiento.
A diferencia de años anteriores, la propuesta no contempla nuevos impuestos ni aumentos en las principales tasas fiscales, apostando en cambio por una mejor fiscalización, combate a la evasión y eficiencia administrativa.
La Ley de Ingresos de la Federación 2026 plantea un panorama optimista para la economía mexicana, sustentado en finanzas públicas más sólidas, un endeudamiento controlado y un fortalecimiento de la recaudación interna. Con más de 10 billones de pesos proyectados, el reto será mantener la estabilidad económica sin sacrificar la inversión ni el gasto social.
Si logra ejecutarse como está previsto, este plan consolidará una hacienda pública más transparente, equilibrada y menos dependiente del petróleo, sentando las bases para un crecimiento sostenible en los próximos años.